Me llamo Vera García, hacia mucho tiempo que no escribía, podría decir que por falta de tiempo pero sería una mera excusa, me falta compromiso, lo admito, me falta capacidad de planear algo y seguir hasta el final, siempre me acabo cansando.
Así que no sé cuanto va a durar este blog, lo que sí prometo es intentar dar lo mejor de mí. Y voy a escribir sobre este año, porque este año está siendo un año emocionante, he conocido a muchas personas, y de alguna manera todas han dejado huella en mi vida. He cometido errores, más de los que pretendía cometer, empecé el año con meras promesas como que ya no iba a volver a tropezarme en la misma piedra pero aquí estoy, llena de heridas por la misma caída. Porque quizás lo malo de las personas es que aprendemos a base de golpes y eso no quiere decir que nos levantemos, porque somos tan tontos que necesitamos acordarnos de esas heridas para seguir viviendo. Supongo que tenemos memoria pez, o a veces llevamos una venda y queremos pensar que somos perfectos aunque eso no sea el reflejo de la realidad.
Este año me he graduado, en cuarto de la ESO, dije adiós a una etapa llena de curvas, no ha sido una etapa fácil pero sí ha sido importante, he dicho adiós sin saber que me iba a deparar el camino y el camino me ha deparado a nuevas direcciones y lo mejor de todo es esa sensación de que has estado años perdida y de que por fin empiezas a encontrar ese lugar que necesitas, esas personas que añorabas aunque no existiesen. No soy perfecta, soy un completo desastre, la gente puede decir que use una brújula para no perderme pero ni siquiera sé usar una brújula. Me guió a ciegas y soy muy impulsiva, sobre todo eso. Vivan las personas que se llevan por impulsos porque sabrán lo que es sufrir, sufrir por no pensar en lo que haces. Soy impulsiva y es algo que no puedo evitar, en cada momento actúo con el corazón, pero actuar con el corazón no significa hacer lo correcto, porque actuar con el corazón también significa hacer daño. Porque soy así, soy de esas personas que saben hacer daño, tienen un arte en eso, saben hacer daño aunque no quieran porque lo peor es que lo hacen y luego se arrepienten. También soy de esas personas que saben tocar la patata de los demás, de esas personas que de buenas se pasan de tontas pero también saben pasarse de malas.
Soy borde por naturaleza, sobre todo con las personas a las que más quiero. Incoherente, pero se me da bien hacer daño a las personas que me cuidan y también se me da bien cuidar a aquellas personas que sólo buscan hacerme daño. Quizás es una lección que me queda pendiente desde hace muchos años y sé que debería de aprobarla.
2017 no te voy a pedir deseos todavía, porque faltan dos semanas, y en dos semanas puede que mis deseos ya no valgan nada, quien sabe. La vida es muy imprevisible, no des nada por seguro, ni las personas, bueno, sobre todo las personas. Y si quieres tener algo seguro, no lo dejes ir, pase lo que pase, aunque tengas que correr, aunque tengas que arrastrarte, siempre deja el orgullo a un lado por aquello que te hace feliz. Y sobre todo no dejes que nadie te impida chocarte contra la farola, porque es la única manera de darse cuenta de varias cosas, de las personas que van a estar para curarte las heridas y de las personas que no han estado para evitar el choque o incluso te han empujado. El aprendizaje es algo diario, y no sé me da bien, no me gusta dar lecciones de nada porque yo no aprendo. Y nunca aprenderé, lo más probable. Yo vivo equivocándome, mi vida no es perfecta y yo no soy un cúmulo de cualidades pero he aprendido a aceptar que mi vida siempre da vueltas. Pero que siempre hay que buscar mejorar, porque puedes perder a varias a personas pero sabes, siempre te van a quedar personas en un futuro a las que puedes retener.
No os rindáis, por las notas. Quiero decir, que las notas es como la vida, a veces te van a dar golpes injustos, porque a veces nos esforzamos muchísimo, no dormimos, no comemos, damos todo por conseguir algo y la vida no nos devuelve el favor y tenemos la costumbre de creer que el mundo está en contra de nosotros pero os voy a decir una cosa, todo se supera, la mejor escuela es errar. Porque puedes suspender un examen que siempre habrá otra oportunidad para resarcirse. Y la cuestión es no tirar la pistola, sino seguir disparando, quizás la clave está en aislarse de los malos pensamientos y de las dudas, y de intentar cerrar los ojos, empezar de cero, dar todo, pero dar todo y si eso no es suficiente, dar el doble hasta conseguirlo. Al fin y al cabo es la mejor lección, la lección de logaritmos no es lo que te va a hacer mejor, lo que te va a hacer mejor es superarse a uno mismo, dejar atrás los miedos porque el dolor es lo que nos rehabilita. Y esto acaba de empezar, quedan tantos meses que tirar la toalla no sirve de nada, y os lo digo, el tiempo siempre es lo que nos ayuda a demostrar los hechos. Que puedes lamentarte pero no puedes rendirte, porque siempre habrá personas dispuestas a hacerte el camino más llevadero. Y siempre habrá decepciones, pero bueno. Siempre digo que en Navidad hay que intentar aislarse de los malos pensamientos y disfrutar de todas esas personas que hacen que nuestra vida cobre sentido.
Y lo digo por experiencia, porque este año he estado acompañada, muy acompañada. Mi vida es una película, tenían razón. Me gusta dramatizar y me gusta exagerar las cosas pero esa es la gracia de mi vida, vivir todo de forma intensa, darlo todo porque lo que se quiere. Porque todo tiene solución, porque de cada examen voy a montar una película y no todas las películas podrán terminar bien pero lucharé por conseguirlo y puede que llore, y puede que esté semanas deprimidas, y puede que me encierre en mi mal humor pero sé que habrá un momento, porque mi vida se basa en eso, siempre habrá un momento en el que todo se aclarará, y dejaré de actuar como si la vida me estuviese destruyendo y siempre habrá un momento en el que todo empieza a fluir.
Es como las personas, puedes conocer a un millón de personas que te hagan daño pero es que con una sila persona que te quiera de verdad ya empezarás a conocer a las demás porque TODO viene y TODO se va, porque es la crueldad de la vida, que todo acaba yéndose, todo se acaba rompiendo pero habrá que intentar arreglar los rotos y si no se puede tirarlos pero teniendo un buen recuerdo. No dejar que la vida nos aplaste los sueños, no dejar que NADIE nos intimide. Porque tenemos un futuro por delante, y puede que no haya dinero, y puede que haya mucho dolor pero siempre hay un agujero que siempre lleva la esperanza en su nombre. Os lo garantizo, os lo garantizo. Porque la música va a ser nuestro mejor amigo en esos momentos complicados, pero la vida es rápida para lo bueno y para lo malo. Todo acaba olvidándose, todo el dolor, en serio, sólo que a veces creemos que el dolor es eterno y no sabemos ver lo bueno que nos acompaña, pero quizás la clave está en dejar de ser masoquista y eso se aprende con experiencia, no se aprende con nada más. Sólo quiero que veais que mi vida es un cúmulo de erratas en mi cuaderno particular, que todo no es fácil, que llorar siempre es una manera de expulsar aquello que nos está ahogando, hay que aprender a ver y aprovechar las oportunidades que vienen, que todo termina, que llega un momento en el que se encuentra la salida y la entrada a algo nuevo.
Este 2017 me voy a llevar a unas personas geniales, y eso que he perdido a otras, pero la verdad es que es hora de intentar ver lo nuevo, de ser agradecido y de no abandonar esas cosas por las que vivimos diariamente, los pequeños gestos crean magia y son los que eliminan la monotonía de una vida donde nos quejamos más que soñamos. Dejad de quejaros de Navidad e intentad contagiaros de la magia. Puede que la Navidad sea marketing, pero también la Navidad es capaz de crear cosas por pura inercia, quizá por casualidad, pero la Navidad hace que todo sea más intenso.
Esta es la primera parte de mi película, de este blog que espero continuar.
Increíble vera
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