Buscar este blog

martes, 20 de diciembre de 2016

Hasta el final.

Hola, bueno, antes de centrarme en el tema de hoy, quería escribir varios apuntes. Primero, el atentado que ocurrió ayer en Alemania y la muerte del embajador de Rusia en Turquía debería de hacernos reflexionar varias cosas, pero sobre todo nos debería de consternar aunque sea un poco. No sólo por el hecho en sí sino en todo lo que conlleva. Son asuntos turbios, no son fruto de la casualidad, son muertes bien planificadas. Y cuanto más tarde el mundo en encontrar la solución más muertes van a ocurrir, todos los que han muerto eran personas normales, dispuestas a celebrar la navidad con su familia y que de repente han visto sus sueños truncados por otras personas. No lo olvidemos, por eso merece la pena nombrarlos y recomendar que os informéis de esa triste noticia.
Mañana escribiré una entrada sobre Gran Hermano, y sobre los prejuicios, una entrada antes de la final de gran hermano. No necesitas ser fan para leerla, porque no sólo hablaré del programa en sí, sino todo lo que me ha conllevado en mi vida Gran Hermano y como los prejuicios por ver este tipo de programas o por actuar de cierta manera nos condiciona de tal manera que hacemos lo que dicta la sociedad en vez de hacer lo que queremos, pero eso lo haré mañana. Lo que quiero decir es que mañana por ver en el título Gran Hermano no seais tan mediocres de no leerlo.
Bueno, empiezo. No tengo el ego creído, que conste. Me da igual que me lean cincuenta personas que dos, la verdad. Mientras que lo lea las personas que me importa me conformo. Además si leo es para aclarar las ideas en cierta manera. Ya que estamos en Navidad y presumimos de esa alma navideña, voy a hablar de la amistad. Y voy a intentar que no sea el puro discurso de que los amigos tienen que estar siempre, porque ese discurso ya está muy pillado y ni siquiera creo en él. Mi entrada se denomina "Hasta el final", es una frase que en gran hermano lo han utilizado las concursantes Adara y Bárbara, como una forma de demostrar su amistad, o de mostrar su alianza en el concurso, que cada uno lo interprete a su manera pero hasta el final es una frase que se ha utilizado desde siempre y con varios contextos. Yo la utilizo porque en el amor esta frase es un imposible y en la amistad es casi imposible pero hay una pizca de esperanza.
La amistad no es como esas camisetas lisas de colores que puedes encontrar en cualquier tienda, sinceramente las camisetas listas de colores me recuerdan a la mayoría de personas que nos rodean cada día. Esas personas a las que saludas, de las que te despides e incluso haces algún comentario gracioso y bueno, sin olvidarnos de esa foto para subirla a Instagram pero es como que no te aportan nada especial en tu vida, son como clones, sí, tienen diferente personalidad, diferente envoltorio pero ya está, no te van a repercutir en tu vida y es probable que con el tiempo olvides su nombre. Los populares suelen estar rodeados por todas esas personas, antes tenía envidia por no ser popular, por no conseguir tantas personas como ellos pero luego pienso, es que las personas no son trofeos que se deben de conseguir. Quizá es mi error, que desde siempre he querido coleccionar personas como si fueran cromos. He conocido muchas personas, es decir, en mi vida podría hacer una alta lista de personas a las que me he ido cruzando pero si tacho a todas las que han acabado yéndose o simplemente muriendo en el olvido, me quedaría una o dos como máximo. Son personas de transición. Son personas que no te aportan nada. Y si pretendes vivir de ellas, vas a acabar mal, porque esas personas no te conocen, esas personas no corren a ayudarte pero no es culpa suya porque probablemente tú tampoco lo hagas si fueras al revés. Simplemente son personas que pasan por tu vida, quizá te dejen huella pero siempre terminan yéndose en busca de otro lugar. Mi vida siempre se ha basado en esas personas, y en su momento sufrí por su marcha pero hoy es como que ni me acuerdo de ellas ni me dan ganas de hablarlas para saber qué tal están. Yo no soy experta en la amistad,porque no he disfrutado de ella. No me considero antipática, simplemente hay ocasiones en las que no encuentras esas personas de apellido necesidad. Porque al fin y al cabo la amistad siempre termina siendo necesidad y si no lo necesitas, ahí quizás está el problema. No sé que es la amistad, he vivido en un mundo de arco iris, pensando que los para siempre son de verdad, que tus mejores amigos de pequeños son eternos cuando son simple metáforas. Las personas cambian, las personas cuando son de pequeños no tienen pensamientos sobre el mundo, luego crecen y empiezan a tener inquietudes, y es ahí cuando el cuento de los para siempre dejan de tener sentido. No voy a hablar de mi infancia demasiado, he tenido bastantes amigos, lo que pasa es que hoy lo veo de otra manera, valoro los buenos momentos pero si soy sincera no me he llevado personas con las que recordar mi infancia. No es la amistad que soñaba o que presumía a mi madre a los 5 años. Está claro, sí que he tenido suerte porque tengo una vecina mía, amiga mía que a día de hoy es más especial que nunca. Pero quiero decir que yo tenía un plan, con diversos nombres y ese plan se ha resquebrajado. Y lo que más me arrepiento es de haber esperado cosas de personas y de decepcionarme tantas veces sin haber aprendido nada.
La verdad es que aunque las personas no se hayan quedado en mi vida si que valoro el tiempo que he pasado con ellas, porque sé que fueron buenos momentos, me da pena. Antes me rallaba más, pensar que al año que viene esa persona acabará yéndose de mi vida y que esa amistad no habrá valido la pena.Pensaba demasiado en el futuro, porque valoraba tanto la amistad, pero me valoraba tan poco a mí misma y creo que en cierta manera eso sigue presente y es algo difícil de desprenderse, ese miedo de perderlo. Ese miedo es el que me ha hecho perder amistades sin duda, esa inseguridad, esas prisas por hacer todo, por agarrarse a las cosas es le que me hizo dejar de disfrutar de esas personas y empezar a pasarlo tan mal hasta que un día el final llegó. Pero hay una lección que sí creo que he aprendido durante estos últimos cuatro años es que la vida es imrpevisible, y que cuando tienes una persona que te hace sacar tu mejor versión, que te hace sonreír y a la que quieres, lo que tienes que hacer es disfrutar de cada rato que pases con ella, y no pensar en el final porque el final acaba llegando. Es curioso porque cada año conozco a varias personas que pienso que van a durar años a mi lado, y al final de ese año siempre acaban perdiéndose pero no por mal entendidos o por peleas, porque simplemente la vida hace que las personas se alejen porque ya no están en el mismo lugar o simplemente ya no se ven tanto. Sí, mi vida se ha basado en personas muy buenas pero que siempre han acabado en el olvido de forma mutua, tanto por la suya como por mi parte. Quizás por pereza o por desgaste. No lo sé, no sé si eso era una amistad de verdad. Lo más probable es que no pero me he acostumbrado a ese tipo de amistades.
Otro complejo que tengo en relación con la amistad son las personas. Voy a ser clara, hablo del tipo de amistades que conoces en el colegio, que crees que son amistades de verdad y quedas una vez fuera del colegio, te ilusionas, te sientes bien contigo misma pero ya no vuelves a quedar con esa persona pero en el colegio todo sigue igual de bien. Y no lo entiendes, y empiezas a crearte muchos líos acerca, ¿y si el problema es que fuera soy una persona aburrida? Eso puede pasar, cuando eres tímida, acomplejada y cuando no tienes ni idea de la amistad esas situaciones se repiten. Quizá la culpable también sea yo, porque también podía haber insistido en quedar pero yo necesito un empujón, necesito más confianza y yo nunca doy el primer paso, son problemas míos, pero puede pasarle a mucha gente. Y es mi mayor miedo en relación a la amistad, tengo miedo de que todos los amigos que tengan sólo existan porque los vea todos los días en un lugar, tengo miedo de que la amistad n osea mutua, de que yo esperé que las personas quieran verme, quieran mi presencia pero no es real y sea yo la culpable de ilusionarme. Sí, yo con las amistades me ilusionó.
Es que pienso que yo sé alejar a las amistades, porque acabo haciendo algo sumamente extraño y eso les acaba alejando. Yo sé que soy inmadura en muchas ocasiones y lo admito pero no sé, espero más de la vida, sinceramente. No quiero parecer soberbia ni que me estoy haciendo la víctima porque sé admitir que también la primera culpable he sido YO. Además, todo ha cambiado este año.
Este año es de transición, empiezo a sentirme valorada. Y todavía me cuesta asimilarlo... Este año me he ido alejando de diversas personas, porque sentía que esas personas no me hacían sacar la personalidad que quería tener y me sentía el segundo plato. A veces las amistades también se basan en tener química, y cuando te falta química y estás en un grupo donde la química sobresale quieres huir y volver a buscar tu sitio. Y en cierta manera es lo que hice. Me fui de mi colegio, tengo personas importantes pero tampoco personas que sean imprescindibles, a las que necesite ver diariamente, a veces pensaba que sí pero con el tiempo me he dado cuenta de que no. Quizá sea triste, la realidad sigo. Me metí en el Palas Atenea, un instituto totalmente nuevo. Y estaba tan ilusionada como cuando compran a un niño un juguete nuevo. Pensé que iba a ser mi oportunidad, que me iba a comer el mundo. Y el primer día lo que me comí fue el suelo, estaba sola ante un montón de personas y me sentí descolocada, ese día lloré muchísimo porque no veia a nadie que encajase con mi forma de ser. Me sentía rara, me sentía incluso marginada. Y ahora lo pienso y creo que nadie de mi clase se parece en mí, yo soy complicada así que es difícil ser como yo. Pero poco a poco, fue como que empezar de cero también significaba que nadie te conocía. Y entonces noté como la gente empezó a tratarme bien, me empezaba sonreír y empezaba a intentar que me adaptase lo más rápidamente posible. Sí, no fue un proceso fácil y no sé como lo hice, como fui cogiendo confianza, no voy a entrar en detalles pero sé que las personas se acercaron a mí porque me veian sola, con el tiempo agradezco esa oportunidad. He perdido amistades desde que empecé en el Palas, quizá haya sido mejor, porque así he visto a que personas quiero a mi lado, dicen que cuando se va una persona llegan varias y en este caso fue así y sinceramente antes lloraba por eso, pero es que ahora me siento feliz de que las cosas hayan ocurrido de esta manera.
Este año también ha sido el año en el que me he creado un grupo con los de mi piscina, sí, antes me juntaba con algunos pero este año se han ido añadiendo más y más personas importantes a mi lado. No he hablado apenas de ese grupo, algún día crearé una entrada sobre su importancia, lo único que diré es que ese grupo es lo más eterno que tengo en mi vida, ese grupo es como el clavo al que siempre me agarró para no quemarme, porque es como que sé que con ellos la soledad nunca va a peligrar en mi vida. Y sé que ellos son imprescindibles y que sin ellos probablemente estaría perdida. Con ellos fue más fácil ser yo misma, porque a algunos les conozco desde que nacieron, y no sé, pasas más tiempo, los ves todos los veranos y te tienes que relacionar como sea y los padres se conocen. Sí, las direcciones eran las correctas. Ellos me han ayudado mucho, en muchas cosas, me han ayudado a ir encontrándome a mí misma, ellos han sido los pañuelos donde he derramado la rabia que he sentido esos años en el colegio donde he sufrido. Ellos han sido como una distracción y como una utopía. Antes sólo nos veíamos en verano pero ahora quedamos todos los fines de semana y son como la alegría de mi vida. Porque ahora, por lo menos no me tengo que quedar en casa pensando en el verano, ya que los tengo cerca. Me alegró de que las cosas hayan salido, ha sido como un regalo anticipado, antes del Palas.
Siguiendo por el Palas, y hablo de la amistad con mi experiencia porque creo que os puede servir para entender que es la amistad de verdad. Los del Palas, mis amigos por lo menos, son personas a las que he ido conociendo de forma progresiva. Al principio me dejé llevar por los prejuicios, creía que eran diferentes, creía que me querían usar como juguetes y pensaba que se reían de mí. Sí, me equivoqué pero llevaba un montón de prejuicios en la espalda y tenía miedo, porque nunca entenderé cómo podían comportarse tan bien conmigo. Poco a poco ellos me empujaban a que hablase más, hasta que exploté y empecé a hablar sobre mis miedos, sobre mi pasado. Ellos estuvieron ahí atentos y me dieron mucha caña para que empezase a luchar. Ellos son las personas que más han sacado de mí, han sacado muchos aspectos que creía que no existían. EN tres meses han pasado tantas cosas que se quedarán en mi corazón y en la de ellos, porque en un mes pasamos de apenas a hablar a hablar siempre. De vernos sólo en clase, a vernos en el recreo, a estar casi todo el tiempo juntos. Ellos hicieron que arriesgara porque yo normalmente me suelo esconder pero sentía que ellos eran como esa oportunidad que necesitaba para ser feliz. Y por una vez busqué mi felicidad, me arriesgué. Y decidí pasar más tiempo con ellos y dejar atrás personas que me habían despreciado y dejado como segundo plato. Para mí pasar tiempo con ellos era un regalo, me sentía tan bien y al principio envidiaba esa amistad que tenían, les envidiaba porque nunca pensé que pudiese formar parte de aquello. Sí, es una película genial porque la estoy exagerando aunque para mí todo sucedió así. Esa es la amistad de la que predicó, la que digo que todos necesitamos. Ellos están locos y yo también, ellos me sacan de quicio pero yo les sacó más de quicio. Ellos me aguantan. Y poco a poco la confianza ha ido diluyendo, nos vamos conociendo pero ellos me han hecho sentir normal. Ellos ya tenían su grupo formado, eso a veces me impone, porque a veces siento que soy una intrusa pero no por ellos, simplemente por puro miedo. Pero ellos me hacen sentir tan bien. Entiendo que sean amigos, porque se hacen mejores los unos a los otros, se hacen reír... Ellos me fueron presentando a personas, y yo me quedaba alucinando de lo bien que me trataban y esa sensación es mágica. La amistad es eso, ellos me han apoyado en mis momentos duros, han celebrado conmigo los buenos y han contado conmigo en sus planes. Contar para sus planes es algo que no terminó de creer, pero cada vez que estoy con ellos, ellos hacen que sienta que me voy a comer el mundo, ellos me hacen mejor, con ellos actúo tal y como soy y con ellos no hago cosas de las que me arrepiento. Ellos son geniales porque ellos han sacado de mí, mi cáracter, han sacado muchos apodos, muchos momentos divertidos que recordaremos por vida, ellos están creando una historia. Como decía antes, hay personas transistorias pero ellas han dejado huella y no sé cuando es la caducidad de mi amistad, antes en octubre me obsesioné en ello y por eso no saqué mi mejor versión pero en cuanto dejé de pensarlo, en los miedos y en los finales y empecé a ir día a día disfrutando y viviendo cada momento es cuando ellos me han conocido más. Quiero seguir estando con ellos. Hubo un momento en que creí que les perdía y ese momento fue como un puñetazo en el estómago pero si tengo que perder el orgullo para no perderles lo haré. Aunque con ellos cada día me pelée grito tras grito. Es que leo todo lo que estoy escribiendo y en verdad esa es la definición de lo que es la amistad pura. Lo que tanto deseaba. Personas con las que discutir pero luego perdonarse, personas por las que dar la cara, personas por las que vivir momentos únicos y hacer tonterías que nadie entienda. Por fin estoy en el mundo que necesitaba. Y termino el año con ellos en el mejor momento y me siento tan completa, porque eso es la amistad. Ellos son completamente distintos a mí, sin duda y eso ha sido un motivo de temor porque eso muchas veces nos ha separado pero me he dado cuenta de que la amistad también se basa en ser diferentes. Las diferencias son las cosas que hacen que todo consiga tener más brillo, antes las diferencias nos hacian daño, ahora las diferencias nos hacen valorar más las personas. Quiero estar en las buenas y en las malas, no quiero ser esa intrusa, quiero ser una más aunque suene absurdo .Aunque estos meses hayan sido absurdos sé que esto nunca lo había sentido, ese tipo de bienestar que nunca me voy a acostumbrar, la amistad no es monotonía, la amistad no te puede aburrir. A mí ha habido a veces que me ha aburrido pero es que con ellos eso no sucede.
Otra cosa curiosa, este año he hecho muchos amigos del sexo masculino. Algo que creía imposible, nunca había sentido tanta compenetración con los chicos, yo quería tenerla pero nunca me han llegado personas. Y puedo decir que todos esos chicos son especiales, no son como los demás y me han hecho mucho bien en la vida. Son buenos, de un corazón enorme, siempre se preocupan por mí y se cuidan, siempre están y me siento tan cómoda... No creía que existiesen personas que pudiesen preocuparse tanto por mí y cuidarme a pesar de que a veces sea capaz de ser la persona más insoportable del mundo.
La amistad es eso, si escribo con mi historia es porque creo que en esta sociedad se necesitan pruebas para creer en todo, esta es la prueba de que se puede creer en la amistad, de que todo lo bueno llega pero tarda. Que la amistad no es un cuento, porque la amistad puede acabar en cualquier momento pero la clave de la amistad es valorarla al 100 por ciento, encontrar a esas personas imprescindibles y no dejarlas escapar, porque el amor puede dejar de existir pero la amistad puede ser eterna, aunque a veces fisicamente se acabe esfumendo.
Un saludo a todos, y a todas personas que leen mi blog, Espero que os haya gustado, no sé si está bien, lo que sé es que lo he dicho con el corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario