Buscar este blog

viernes, 17 de noviembre de 2017

21 ESCALERAS

Vente conmigo, subamos a las 21 escaleras aunque sea un número impar, subamos deprisa o despacio, qué más da la velocidad, cómeme las ganas. Lleguemos al número 13, invoquemos a la mala suerte con nuestro amor. Y aunque no haya una escalera 69, nos apañamos para inventarnos el número de la pasión desenfrenada. Cuando lleguemos a la escalera 11 podríamos formar un equipo de fútbol aunque prefiero los juegos entre tú y yo, dónde las dos ganamos por habernos conocido. Pero en estas escaleras, no hay salida de emergencia así que sí tienes miedo de perderte y de no encontrarte siempre sabrás dónde estoy y yo siempre sabré dónde estás, es un trato y es importante cumplirlo. Quizá no subamos escaleras eternas, pero es que para qué queremos subir tantas escaleras si al final acabaremos agotados, si de cada escalera podemos montar un mundo. No necesito ni para siempre ni infinitos, no necesito historias que intenten eliminar las leyes matemáticas o físicas. No necesito que esta historia sea normal por qué la normalidad está sobrevalorada, Que te crees, que yo tengo miedo pero es que el amor tiene razones que ni siquiera la razón entiende. Sócrates, si buscabas la esencia de la virtud yo ya la encontré y esta en el amor que siento hacia las personas. Por qué no quiero ser un ser racional, quiero ser un ser impulsivo, irracional. Quiero que mi alma sólo sea irascible, porque la razón está sobrevalorada. Es que sinceramente no quiero razones prudentes, no quiero ser coherente con mis actos, quiero correr y encontrar lo que me hace feliz y la felicidad no está en la maldita razón, la felicidad está en sus labios, en su mirada, en su manera de moverse, en su manera de hacer que todo lo que me parecía resuelto sea otro problema más en mi mente pero la felicidad también reside en que con esa persona quiero complicarme, quiero perderme entre las escaleras, quiero... Que seas mi amor platónico, pero un amor platónico recíproco. Porque Platón decía que amar significaba conocer y saber a esa persona, y hay que amar esa belleza espiritual, la que no se percibe, la que no está en un cuerpo. Yo quiero eso, quiero conocer todos tus detalles corporales o espirituales, quiero un amor platónico, de Sócrates, de Pitágoras... Quiero el amor de todos los filósofos que se han atrevido a definir el amor, quiero el amor de todos los matemáticos aunque la única matemática de la que me he hecho fiel seguidora es la de tus lunares.
Pero el caso es que la historia no es así, porque no es lo que yo quiera, es lo que tú quieres. Y la cuestión es que decidiste ser sensato y basarte en la realidad. Una realidad que ni siquiera qué has vivido, tienes miedo a amar pero si tienes miedo es que en realidad ya has amado. Escondes tus sentimientos pero de qué sirve esconderlos si por dentro los estás mostrando a un corazón que a poco se va dilapidando. Creía que eras más valiente, pero la valentía está infravalorada. Valentía es dormir cada noche y no pensar en ti, valentía es fingir que no siento nada cuando lo siento todo, valentía es dominar el caballo de mi corazón que solo quiere correr hacia lo más profundo de ti. Me encantaría que alguna vez decidieras dejar lo correcto a un lado y empezar a comprender lo que tu corazón te está diciendo a gritos. Por qué yo lo he tenido claro desde ese primer día que te vi, desde el primer día que te escuché, desde... desde tantos momentos que me encantaría rescatar y revivir. Pero parece que fue todo una mentira, o eso parece que te esté diciendo el miedo al oído. No puedes fingir lo qué sientes, no puedes fingir tus respiraciones, no puedes fingir las sonrisas y menos puedes fingir las miradas. Te puedes esconder tras una sonrisa arcaica, te puedes esconder tras miles de máscaras pero en realidad la única persona que te las arrancaba de cuajo era yo. Te veo alejarte, te veo huir de la felicidad e intentas crear un mundo pararelo dónde lo correcto es lo que te hace feliz pero una mierda, lo correcto sólo es correcto para una sociedad de mierda qué no sabe que la primera regla es dejarse guiar por los sentimientos porque amar no es un pecado. Incluso el amor menos recíproco de la historia del mundo no es pecado, sigue siendo bonito, sigue siendo un sentimiento noble. Y yo espero el día que el mundo dé un vuelco y detrás de tanto postureo, de tanto teatro empiezan a actuar por lo qué sienten. Y yo espero que los malos dejen de llevarse a las buenas y las buenas empiecen a recibir el amor que han estado esperando día tras día en su habitación, con las almohadas llenas de lágrimas y un corazón que se estaba resquebrajando poco a poco. Qué pena vivir una vida infeliz por no echarle narices, si no le echas narices te quedarás sin corazón. Por qué el amor no sabemos darle el valor que le corresponde, por qué no me besas cuando te quedas mirando mi boca, por qué no gritas lo que el corazón te lleva meses intentando decir. Por qué no te lanzas al abismo conmigo y si nos caemos, pues nos caemos de amor pero no por falta de amor.
Porque no vamos a ser jóvenes eternamente, por qué el amor puede caducar cuando no se aprovecha al máximo. Por qué me imagino cualquier mundo y sin ti se me hace todo tan minúsculo. Por qué me influencias la mente, por qué siento que se puede sentir tan cerca y tan lejos a la misma persona. Por qué me provoca con cualquier gesto estúpido, por qué hasta cuando respira me hace temblar, me hace flotar en otro tipo de universo. Y siguen siendo 21 estúpidas escaleras, por qué tú eras diferente a cualquier tipo de persona. Tú me hacías más fuerte, tú me hacías levantarme y saber que existe una razón por la que dar la mejor versión de nosotros mismos. Por qué siento que con tu marcha todo deja de cobrar sentido, por qué siento que vivíamos en un idealismo constante. Por qué no dejamos de ignorar lo que la vida nos quiere decir, y nos acercamos y a la mierda todo, nos besamos y tiramos por la borda todo lo que parecía molestar. Por qué no empezamos a ser consecuentes con nuestros sentimientos, por qué somos tan masoquistas ignorando lo que nuestro corazón dice. Por qué siento que todo se me hace más pesado si no me sujetas, por qué el tiempo deja de ser una medida significativa.
Siento que puede que todo lo que había pensado de la vida deje de tener sentido, por qué tú me habías roto los esquemas y ahora ya no sé volverlos a colocar.  Cuando un vaso de cristal se cae, no vuelve a pegarse las piezas, por qué están muy deterioradas. No puedo esperar toda la vida a que el corazón llame al tuyo y se pongan de acuerdo. Y cómo jode, cómo jode esperar lo que no quiere venir. Y si al final es que he estado esperando que nunca quiso venir y si todo era una farsa de mi mente, y si todo lo que daba por sentado ni siquiera estaba de pie, no existía. Y si todo fue una fantasía, por qué esa fantasía me ha ido matando mis sueños y esperanzas. Por qué si existías, te evaporaste como un fantasma por qué si nunca estuviste dueles como si hubieras estado toda la vida. Porque querer es tan fácil contigo y odiar es tan complicado, por qué no luchaste, por qué tiraste todo lo que sentía por el pozo de la indiferencia. Por qué me siento tan equivocada, tan mareada, tan perdida, tan rota en esas escaleras que tenía que ser el puente por el que ir construyendo historias, por qué me siento tan imbécil si todo el mundo lo veia y yo me sentía ciega de amor. Por qué nunca me quitaste las vendas, por qué siempre usabas esos ojos para liármela. Por qué te reíste de mí, por qué nunca supiste encajar tu boca con la mía, por qué se me da tan bien la contradiccion y por qué siento que el amor otra vez más me ha dejado derrotada en el campo de batalla. Por qué.
Y las 21 escaleras siguen y yo sigo esperando tu entrada, qué me des la mano, qué me indiques cómo puede mi corazón dejar de desangrar sí tú le hacías latir, cómo explicar a mi mente confusa que no sé si te fuiste por miedo o por qué todo fue un juguete para ti. No sé como decir a la mente que tenía razón, que mi parte racional es la verdadera, que a partir de ahora me voy a cubrir con esa parte racional para no volver a hacerme ilusiones, que voy a tapar mi parte irascible. Qué todo se me hace grande, que creía en utopías y ahora no me basta con la puta realidad, por qué es tan complicado el amor cuando envenena de tal manera.
Ya no pienso en ti, ni en tus 21 escaleras, ni ese número 13 que vuelve a dar mala suerte, ya no pienso en tus labios ni en tus ojos ni en el 69, ni en cualquier número que pudiéramos hacer en la cama, ya no pienso en comerte a pedazos, yo sólo quiero olvidarme de tu recuerdo.
Ahora ella ha venido, me ha dado fuerza, me ha dado energía. Ha sido mi regalo, ahora ella es mi nueva ilusión. Por qué si, he vuelto a caer en mi parte irascible, he vuelto a dejar a la razón a mi lado pero ya sé como saben sus labios, ya sé que ella es lo que quiero, ya sé que con ella quiero subir 50 escaleras, ya sé que ella no es de despedidas, que ella me mira como yo la miro a ella con ganas de comerla la vida. Ya entiendo que la parte irascible, el amor platónico acaba triunfando por mucho que le demos la espalda, por qué siempre acaba llegando el amor de verdad, lo que te hace sonreír día a día y no merece la pena desperdiciarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario