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martes, 27 de diciembre de 2016

Querido amor.

Recuerdo como dolía, como dolía tener que verte todos los días y no poder decirte ni una sola palabra, aunque es verdad que ese dolor era mínimo porque por lo menos podía observarte, podía recordar cada día un detalle tuyo. 
El dolor de verdad fue el que empezó cuando hablé contigo, cuando pude conocerte de verdad. Porque me enamoré más, porque en vez de huir, empecé a tener más ganas de acercarme aún sabiendo que eras una trampa venenosa, aún sabiendo que iba a caer en tus redes, que iba a perder porque en este juego sólo participaba yo.
Tú no tenías la culpa, tú eras esa persona que lo ignoraba, tú estabas en tu universo, veias todo de una manera completamente distinta. Yo tenía otro mundo donde tú me querías, donde tú me buscabas, donde tú eras mi necesidad. Yo llevaba vendas, o quizás no las llevaba, quizás simplemente hacia que mis sueños fuese una realidad inventada. Una utopía inventada por un cerebro que estaba necesitado de amor. Tú no eras perfecta, ni mucho menos ni yo era tan imperfecta. Pero la fantasía hace que todo se exagere. 
Y te quería pedir perdón, pero no pedir perdón por enamorarme, te quería pedir perdón por no haber sabido verlo, por haber estado tan ciega. Aunque, que narices, no te tengo que pedir perdón a ti, me tengo que pedir perdón a mi misma. Por haberme hecho tanto daño, por haber sido tan masoquista.
Por no haber disfrutado tanto de la vida, por haber dado mi mitad a alguien que ni siquiera lo recibía. Lo odio. Te lo juro, odio haber perdido tanto el tiempo por ti, odio haberte entregado mi tiempo. Y no me lo perdonaré a mí misma, el haber estado tantos días tan pegada a ti, por no haber aprovechado mi tiempo en otras cosas. Por haber creído en ti. Por haber presumido a ti a todas las personas. 
Cuando firmé el contrato que me diste, no ponía el dolor que me ibas a ocasionar, todas las pérdidas que iba a tener, cuando firmé el contrato no me dijiste el riesgo que había de perder amistades. La amistad, ese valor tan noble que nunca me pidió nada a cambio, simplemente estaba ahí para consolarme en mis peores momentos y yo lo desprecié porque confíe en ti. Creía que podías hacer magia, me he sentido insultada por ti. Gracias a ti, me he dado muchos golpes a mí misma, me he torturado creando diversos cuentos. He vivido años dependiendo de ti, me has jurado fidelidad, me has jurado que no necesitaba nada más, que tú eras mi salvación. Y es mentira, depender de ti fue como morder esa manzana que todos decían que era prohibida pero que tenía una apariencia tan sabrosa que no pude resistirme. 
Sí, amor. Quizás no he conocido el lado que todos son capaces de ver, no me has dado todavía la oportunidad de conocerte mejor. Quizás me has dado señales de avisos que no he sabido interpretar, señales para huir pero siempre te he seguido, porque para mí eras platónico. Y me ha costado borrarte del mapa y también me ha costado volver a confiar en ti. Porque no entiendo las decisiones que tomas, las personas que eliges, parece que sepas encontrar el lugar para hacerme más daño, parece que sepas seleccionar las personsas menos adecuadas. Parece que no me quieras. Parece que busques odio para mí. Ojalá encontrase el motivo por el que te he fallado, en el fondo sigo confiando en ti, no te creas.
Porque sé que en el fondo veo a mi alrededor y el amor tampoco se aprecia. A veces actúas como una utopía y sé que a veces las personas te utilizan y sé que sufres por ello, sufres porque das oportunidad a personas que lo tiran por la borda. Entiendo que tu trabajo sea difícil pero para el año que viene me gustaría que si vienes hacia mí, vayas con seguridad y no vayas a tirarme una flecha de esas que te paralizan el corazón y hacen que mueras al instante. Prefiero los abrazos a las flechas.
Ojalá este año se te valore más, creo que estás demasiado infravalorado. Creo que eres especial y que las personas juegan contigo y a veces no saben asociar los conceptos adecuados. Pienso que hay personas que te valoran más y a las que das tan poco. Eres como Papa Noel pero repartes al revés, a los buenos les repartes poco y a los malos les repartes demasiado. Ojalá repartas mucho amor a las personas que tengo a mí alrededor, no hagas que ese amor lo conviertan en odio. Porque no merece la pena, porque sé que la vida puede ser bipolar pero también se que el amor de verdad podrá con lo malo. Sé que soy joven para entenderlo, pero sé que el amor que necesito está a mi alrededor y no está en mí misma. Prefiero esconderme del amor pero sé que muchas personas necesitan ese amor para tener esa chispa. Y es lo que quiero, que hagas brillar a aquellos que parece que el amor les cansa o les aburre. Haz que comprendan que el verdadero significado del amor está en que nunca muere. En que siempre es capaz de brillar. Quizá la juventud no permite saber qué es, lo sé, y cometeré errores porque soy inexperta y no te conozco del todo. Lo siento por que sé que a veces me pongo furiosa contigo y no tienes la culpa y sé que el desamor es un empujón para comprender de qué va el amor de verdad. Pero amor, hay personas que necesitan poder conocerte, que ni siquiera te buscan pero te desean. Yo no tengo miedo al amor, ni temor, simplemente he aprendido a dejarlo un lado y centrarme en otras facetas porque en este caso el amor me estaba convirtiendo en una persona que no queria ser, ese tipo de amor que he vivido quizá no fuese amor real, quizá sólo fuese un error. No lo sé, no tengo ni idea, lo que sé es que si el amor es que el corazón no pare de sonar cada vez que ves a una persona, o cuando ves a esa persona las pupilas se te dilaten y empieces a actuar de forma nerviosa sin ningún tipo de control, lo he vivido. Aunque no fuese recíproco, esas experiencias me han servido para valorar más al amor. Y no vivo rechazando al amor, al contrario les abro las puertas pero también sé que el amor no puede invadir toda nuestra vida, o por lo menos no debemos concentrar el amor a una persona, el amor también se vive en la amistad y en la familia. Ese es el amor en el que creo, en el amor que se centra en todas partes, no en una sola. Ese amor voy sobrada y por eso te lo agradezco, porque gracias a ti sé que el amor no es lo que la gente puede llegar a decir, sino que el amor son muchas cosas, por eso pienso que el amor nos hace mejores, ojalá que el año que viene tenga mucho amor en mi interior, pueda querer con mucha convicción pero querer no a demasiadas personas pero tampoco a una sola, algo intermedio. Algo que me permita ser lo que quiero ser y que permita dar todo lo mejor de mí. Espero que me entiendas, me baso en ser incoherente. Ojalá lo pueda evitar pero querido amor, tu también eres bastante bipolar, un poco injusto, a veces cruel y otras veces sorprendente, ah y otras veces eres lo que necesitamos para subir. Porque también que sin ti el mundo sería todo material y giraría en torno al dinero, tu eres capaz de crear otro tipo de motivos por el que hacer las cosas. Así que gracias. Gracias por hacer que haya personas que me quieran tanto y que me ayuden aunque a veces no les sea capaz de darles amor, porque el orgullo también es una forma importante en esta vida. No sé si esta carta es la correcta, lo único que sé es que me vuelves loco. Adiós, amor. El amor no entiende de razones, el amor es locura. 

domingo, 25 de diciembre de 2016

No sé por donde empezar.


No me apetece escribir sobre la felicidad, ni tampoco quiero dar lecciones de cómo hay que vivir la Navidad. Ni siquiera sé si lo que estoy escribiendo tiene lógica, aunque mi vida nunca ha tenido mucha lógica. La vida te da tantas sorpresas y a veces no sabes ni el por qué. Yo tampoco lo entiendo, tampoco entiendo porque la vida es capaz de quitarnos la venda para que veamos la propia crueldad de la vida y otras veces nos vuelva a poner esa venda para que seamos capaces de sonreír. Creía que era débil, siempre he pensado que era la persona más débil del planeta pero quizás me equivocaba, quizás cada día soy un poco más fuerte. Quien más sufre, más consigue defenderse de los golpes. Tampoco creía que era optimista, siempre he creído que era una persona gris y en parte lo soy pero otras veces me sorprende como puedo manipular a mi mente para que pueda pensar un mundo donde hay más cosas buenas que malas. Otra Navidad, diferente a las demás, puede que no sea la mejor de mi vida pero también es verdad que la Navidad está dentro de un año fantástico, de un año inolvidable, de un año que supone un cambio en mi vida. Quien me iba a decir que mis mejores regalos no iban a tener un valor monetario sino un valor que no se puede ver ni se puede tocar, sino que se puede vivir. Puede resultar cursi, pero os garantizo que es la verdad, que es literalmente verdad. Lo bonito de las navidades, podría decir que son esos mensajes de personas que creías que pasaban de ti o que simplemente se olvidaron de ti, es lo bonito, es el recordatorio de ciertas personas que estaban fuera de tu vida. Sí, puede resultar un poco "comercial" esto de la Navidad pero para mí siempre la Navidad ha sido una época que brillaba, no lo sé por qué pero cada Navidad siempre conseguía tener algún momento bonito, alguna conversación de esas que no se olvidan. Cada Navidad tenía un efecto mágico en mi vida, quizá fuese yo y mi personalidad que se vuelve más sensible. Quien sabe. Las Navidades cada año son más duras, pierden un poco de esa magia que vivimos cuando somos pequeños. Pero a lo mejor las navidades son las personas que tienen al lado, las actitudes que toman las personas que tenemos al lado y cómo las quieras vivir. La Navidad puede resultar una época maravillosa o una época desastrosa depende del momento, del lugar, de las circunstancias. Yo he tenido Navidades de todo tipo, por eso sé lo que es odiar una fecha en concreto y querer que se acabe ya para volver a la rutina, para volver a la normalidad. Si pudiese planear está época del año hubiera sido distinta y quizás eso hubiera perdido toda magia.
No voy a escribir más porque tampoco sé que añadir. Siempre tengo la esperanza de que un día para otro todo pueda cambiar y siempre hay que agarrarse a un clavo ardiendo, siempre hay que tener esperanza porque la vida me ha enseñado que hay giros muy bruscos, este año he vivido de ellos, por eso supongo que no podemos jugar las cartas a un solo día, a una sola persona o a un solo lugar porque todo puede caer o todo puede subir y no podemos depender de un solo hilo. No podemos depender de la Navidad porque la Navidad sigue siendo un día cualquiera, y por qué sea Navidad las cosas no se paran ni dejan de circular.

viernes, 23 de diciembre de 2016

¿Qué quiero ser?

Es una pregunta tan corta de formular pero larga de responder, y es la pregunta necesaria para saber qué queremos de la vida, que debemos de exigir y cómo debemos de conseguirlo. Cuando era pequeña, siempre soñé con ser cantante de OT, sí, era una tontería pero tenía esa ansiedad por conseguir ser famosa, por cantar y por rodearme de personas. Esa idea se esfumó cuando me di cuenta de lo mal que cantaba pero curiosamente la música ha sido una de las mejores compañeras que tengo actualmente.
También quise ser estrella del rock, porque me gustaban sus peinados, me gustaba que hicieran ruido. Curiosamente desde pequeña no fui ruidosa, sino silenciosa pero necesitaba el sonido continuo para sentirme mejor conmigo misma.
Un año me plantee la idea de ser boxeadora, me gustaba la idea de pegar y que me pegasen, estaba claro que era una idea absurda pero con los años veo más la vida como un cuadrilátero y cada día me veo más como aquella boxeadora que debe pegar a todo lo que intenta hacerle daño, aunque a veces le encanta que le peguen, le encanta que le hagan daño. Sí, el boxeo se convirtió en una metáfora de mi vida, quizá por eso me gustaba.
También tuve mi época en la que quise estar en Sálvame. Quería reírme tanto como se reían ellos cada vez que les veia en la televisión o tener esa amistad que poseían entre ellos. Envidiaba su profesión, envidiaba lo divertido que podía ser aunque ignoré todo lo malo, como que hablen de tu vida personal y te ataquen diariamente, o simplemente que la timidez fuese mi mayor enemiga en un trabajo donde si no hablas, estás muerto. Siendo tan frágil emocionalmente no creo que durase ni un día, acabaría reventada. Pero gracias a esa idea me di cuenta de que lo que me gustaba era el periodismo, encontrar noticias, debatir sobre ellas e informarme, conseguir poder sobre lo que ocurría a mi alrededor.
Ha habido fases en las que he querido ser narradora deportiva aunque cuando oigo mi voz, se me quitan las ganas. También he pensado en meterme en un mundo relacionado con el cine, como actriz sería imposible, actriz se nace o no se nace y yo no he nacido en ese mundo, y como directora me falta tener más picardía, tener más agallas y sobre todo tener más conocimientos. Con el tiempo me di cuenta de que admiraba el cine, pero no sería capaz de meterme en él, como Gran Hermano. Muchas veces pienso en mi futuro y sueño con entrar en la casa, con cambiar mi mundo, con conocer personas y vivir muchas experiencias pero para eso habría que tener picardía y ser valiente, algo de lo que carezco en ese sentido .Sé que no daría la talla, porque en estos programas no podría ser tan protagonista como me gustaría. Siempre hay personas más extravagantes.
Y en estos últimos años gracias a estas ideas tan disparatadas he podido ir uniendo puzzles, poco a poco. He comprendido que me gustaría conseguir fama, que me encanta el cine y el periodismo, que me gusta el ruido aunque sea incapaz de generarlo yo misma. Tenía muchas ideas pero todavía no encajaban con mi personalidad.
En estos últimos años es cuando he conseguido definir qué quiero ser. Con los años la vida se ha vuelto más difícil y empecé a refugiarme en la escritura, empecé escribiendo absurdeces y luego fui completando diversas frases hasta hacer textos. Textos que iban sobre la vida, no eran textos colectivos, sino que eran independientes. No había un propósito claro, simplemente me gustaba escribir y necesitaba escribir, era la mejor forma de refugiarme y de superar mi timidez de alguna manera. Mi familia y mis profesores, en general empezaron a darse cuenta de lo bien que escribía y empecé a presentarme a concursos y a certamenes, en algunos ganaba. Y la sensación de que las personas reconociesen lo bien que escribía o me felicitasen era una sensación que me reconfortaba, era como la sensación que necesitaba, que buscaba constantemente. Por eso me motivaba escribir más, para mí, para los demás, para mi familia o para el mundo entero y que al leerlo las personas pudiesen ver mi alma, que todo lo que escribía me salía del interior. No me esforzaba ya que las palabras salían solas. Y poco a poco empecé a soñar en conseguir ser escritora, en conseguir publicar un libro. Me encantaba leer, y admiraba a muchos autores como Blue Jeans. Blue Jeans me inspiró, cuando le conocí y le vi ese brillo en la cara cada vez que firmaba a alguien, me hacia sentir satisfacción, le fui conociendo, vi su sacrificio, su video de youtube y sus redes sociales dando pistas acerca de sus libros a sus seguidores, respondiendo preguntas y siempre escribiendo tweets que transmitían energía positiva. Queria ser eso, a pesar de la fama, no tenía miedo. Al contrario, quería que lo que escribiese pudiese llegar a todo el mundo y no me cansaba, cada día tenía ganas de escribir algo diferente o lo mismo pero con diferentes palabras. Me sentía realizada.
Necesitaba unir la escritura con otra cosa, en este caso fue con historia. El año pasado fue el año donde descubrí mi amor por la historia, antes no la había comprendido porque no había aprendido pero el año pasado tuvo un profesor que me exigía mucho, que me hizo sacar mi 100 por cien, ahí me di cuenta de que la historia me llenaba de curiosidad. Cada tema lo investigaba y aumentaba la información porque lo necesitaba, porque quería comprender todos los sucesos y porque toda la historia se relacionaba con la actualidad. La historia, en cierta manera, hacia que la vida tuviese una razón. Me gustaba la historia contemporánea porque es la que más nos influye día a día. Oír palabras que escuchabas desde niña y poder saber el significado de todas ellas me hacia sentir muy bien y me encantaba exponer sobre historia, podría hacerlo todo el día. La cuestión es que me gustaba y me gusta historia pero a veces no sé que hacer para unir mi gusto por la escritura y por la historia y eso es lo que me agobia.
No quiero ser un guía turístico a pesar de que viajaría mucho, otro de mis sueños. Quiero poder escribir y usar la historia como un complemento, quiero que mi escritura sirva de apoyo para la sociedad, que sepa críticar y sepa apoyar diversos temas utilizando argumentos históricos.Es lo que me llena. Pero tampoco tengo claro todavía qué quiero hacer, tengo muy claro que el periodismo va a ser mi carrera pero me gustaría poder unirla con historia, también me gustaría el periodismo relacionado con el cine, con los deportes... Me gusta el periodismo en general y no sabría en que especializarme. Ojalá lo tuviese claro pero por ahora quiero seguir descubriéndome. La escritura es mi mejor apoyo y este blog espero que sólo sea una fase para conseguir llegar a la cima.

jueves, 22 de diciembre de 2016

No todos pueden.

No todos pueden estar a la altura de las circunstancias, la vida nos pone muchos obstáculos para ver qué somos capaces de hacer. No tengo ni idea de qué escribir, no sé si en este caso podré estar a la altura de lo que la gente es capaz de esperar de mí, pero eso es secundario, porque lo más importante es lo que espero de mí misma. Espero de mí misma muchas cosas, aunque a veces esas cosas sean imposibles. Supongo que se llama exigencia, cuando escribo intento exigirme lo más posible, porque sé que si me exijo, me saldrá algo que podrá ayudar más a las personas que lo leen. Otras veces escribo por pereza y eso es un error, porque si escribes con pereza, la gente lo leerá con pereza. Es difícil saber en qué punto me quiero encontrar, escribes algo que es totalmente brillante y las personas empiezan a felicitarte pero sabes que la siguiente entrada tiene que ser igual de buena, tiene que tener diferente argumento pero transmitir esos sentimientos pero es difícil. Quiero decir que cada día es un mundo distinto, yo escribo diariamente y diariamente puedo encontrarme de una manera distinta. Unos días puedo estar mejor y que me salgan las palabras solas y otras en las que las palabras salgan de forma forzada. Yo me he comprometido a hacer una entrada cada día y eso lo tengo claro. Pero me comprometo a mí misma, que lo lean o no es algo que no me preocupa, porque todo es poco a poco. 
Hoy voy a hablar de la vida en general, siempre habló de la vida, pero hoy voy a tratar sobre la vida como si fuera una carga pesada que tuvieramos que llevar. 
La vida es agotadora, y a veces me dan ganas de tirarla por la borda, porque a veces la vida empieza a llenarse de sucesos y de pensamientos y el peso empieza a resultar insoportable. Yo hago la vida más pesada, porque las personas también decidimos qué llevar en esa carga o qué no, decidimos qué merece la pena llevar o qué es lo que debe quedarse en medio del camino. Los pensamientos negativos deberían de estar escondidos o simplemente no deberían de estar pero desde siempre las personas por lo general hemos sido negativas y nos vamos contagiando esos pensamientos y esas ideas, nos vamos pasando la carga en vez de ayudar a quitar peso a los demás les ayudamos a aumentarlo. Cuando puedes correr libremente sin ningún tipo de carga es cuando somos más felices, pero el problema es que la libertad es difícil de conseguir. La libertad no es hacer lo que te dé la gana, la libertad no es ir asesinando a las personas ni es ir quitando los derechos, la libertad es buscar la felicidad sin necesidad de tener que ir tirando a otras personas. La felicidad no  tiene que tener etiquetas, pero sí que tiene que tener límites. No me gusta fallar a las personas, es algo que odio, incluso creo que es mi debilidad. Si fallo a alguien, si no consigo ayudarla o la veo baja de ánimo, algo de mí se rompe y basicamente es mi punto débil. Mi mayor peso es pensar en los demás más que en mí, quizás por eso me montó tantas películas porque nunca he pensado en mi misma. Siempre he estado poniendo mi peso en los demás y los demás han usado mi pesado para cosas buenas pero también cosas malas. Parece que tengo las cosas claras, pero que va, creo que la teoría es más fácil que la práctica, porque la teoría es fácil de olvidar y en la práctica solemos ser impulsivos, no pensamos en las cosas, simplemente actuamos. Somos egoístas, muchas veces no pensamos en las consecuencias de nuestros actos y simplemente sólo pensamos en todo el peso que llevamos y por eso intentamos tirar ese peso a las personas que nos cuida y nos aconsejan. Pero esas personas no pueden llevar nuestro peso, quizá nos puedan ayudar pero cada uno somos responsables de lo que llevamos en nuestra mente, en nuestra vida. No sé si soy una persona excelente, probablemente no. Tengo muchos complejos, creo que ese es otro peso que llevamos en nuestra vida. Y nadie nos puede quitar ese peso, absolutamente nadie. Es algo que tenemos que ir eliminando nosotros mismos o simplemente acostumbrarse a llevarlo. Sí, la vida es una carga llena de muchas putadas, de muchos desastres, de muchos nudos que parecen que han sido creados para no eliminarse. Cuanto más peso vamos liberando más se encarga la vida de enviar más peso. Es como algo continuo, no hay una felicidad plena porque siempre va a haber algo que te lo impida, quizá eso sirva para que no nos confiemos, para que sigamos día a día luchando por lo que queremos y quizá también eso sirva para que valoremos de una vez las cosas buenas de la vida que también las hay. La vida nos va moldeando, nos va cambiando según las experiencias que nos da. Lo tengo claro, nos hace más fríos o más calientes. Si que quiero recalcar que la vida a veces nos hace tan inseguros que provoca nuestra rabia, que saquemos nuestro lado peor, que seamos bordes como un mecanismo de defensa ante todos los malos pensamientos porque a veces sacamos nuestro lado peor no por sucesos sino por pensamientos que salen de nuestra mente por un pasado que se ha encargado de torturarnos y de recordar que no somos los reyes del mundo. Cuanto más peso he tenido más he aprendido a no rendirme, a que si me caigo debo de curarme las heridas pero seguir recogiendo ese peso, he aprendido que a veces hay que tirar el peso que nos ha dado los demás porque a veces hay que pensar en nosotros mismos porque las personas deberíamos de ser solo capaces de llevar nuestro propio peso y no preocuparnos por lo de los demás. Aunque a veces sí que merece la pena ayudar. Porque a veces la vida también sabe recompensar los buenos actos y porque a veces la vida es como Santa Claus, que es capaz de repartir el karma según las acciones. Creo que la vida puede tener un punto intermedio, creo que soy muy incoherente y la vida más. Y la vida a veces no tiene sentido, mi vida es una película y lo seguirá siendo mientras yo quiera seguir escribiendo el guión. Quizá sea una incomprendida y mi vida sea surrealista, quizás, lo más probable pero creo que la risa es la forma más llevadera de poder con la vida. Y que no debemos de aislarnos, y no debemos de utilizar el orgullo porque no nos tenemos que engañar a veces cuando te has dado demasiadas hostias el peso que tienes que llevar en ti se convierte en algo complicado, casi imposible. No dudes en pedir ayuda, porque la vida es pensar en nosotros mismos pero también ser capaces de seleccionar aquellos a los que debemos de ayudar para que algún día cuando necesitamos ayuda se tenga. ¿Qué es el peso? El peso son las emociones que tenemos diariamente, el peso son las peleas con personas importantes, el peso es amor, el peso son los exámenes, el peso son locuras, el peso son sueños, el peso son profesiones, el peso son miedos. El peso es la parte más importante de nuestra vida, es lo que nos define. Yo no puedo muchas veces llevar el peso porque soy muy cobarde ante la vida, y me encanta huir, me encanta esconder el peso y no tener que verlo pero siempre acabó volviendo a por él porque es la única manera de poder sobrevivir. La única manera de ser felices es de afrontar las cosas y quizá se me den mejor las palabras que las acciones pero hay algo que sí cumplo, es que cada día doy todo lo que puedo, sacó todas mis energías y sacó todas mis emociones. Llamadme desquiciada, pero si tengo que llorar, lloró, si tengo que reír, río como una jodida histérica y si tengo que enfadarme, pues soy la persona más borde, ah y si luego me arrepiento, pues lloró y luego ya pido perdón. Vivo la vida así, porque creo que no hay otra manera. Quizá haya más maneras más prudentes y más felices, pero es mi teoría. Vive la vida cómo quieras, dalo todo por aquellos, y busca siempre la manera de encontrar el camino, aunque llevé ya años perdida en mi vida, aunque llevé años con un peso tremendo, poco a poco, ese peso va vaciando con cada experiencia recibida. El peso no tiene por qué ser todo malo, porque a veces llevar ese peso también es sinónimo de disfrutar. 
No todos pueden, no todos pueden recorrer esta aventura llamada vida, no todos son capaces de llevar ese peso y no todos son capaces de comprender que la vida es bipolar, que la vida es un laberinto y que hay que recorrerlo hasta encontrar la salida, y probablemente cuando encuentres la salida habrá otro laberinto y más difícil pero es la vida y es lo que la hace bonita. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Uff, que pesada

A veces creo que esta frase define el mundo en el que vivo, las personas con las que rodeo y todo lo que tengo que aguantar. Bueno, voy a hablar de Gran Hermano. Gran Hermano es como la historia de mi vida, cada año gran hermano ha estado a mi lado de forma paralela a mi vida. Gran Hermano también es música, gracias a ella se puede ver mi evolución musical. Este año ha estado marcada por canciones como "Todas las promesas", "Quiero que sepas", "Contigo" o "TRAICIONERA". Sí, canciones que han estado día a día sonando en la radio y os aseguro que de cada una de ellas puedo contar una anécdota. Mañana es la final tras tres meses de duro debate en el instituto, de discusiones familiares y de discusiones en las redes sociales. Sí, porque ha habido muchas batallas perdidas, todas, por supuesto.
Gran Hermano saca el lado creativo de las personas y también su parte más exhaltada. De ahí que hayamos vistos motes como Tarada o Pavadara. Ha habido tantos lances entre "Adaristas", "Claristas" y más grupos que creo que esto es peor que las batallas entre los reinos de Juego de Tronos. Y mañana todas esas batallas nos llevarán a una dirección, a una meta, donde los vencidos tendrán resaca hasta el domingo que se ponga fin a GH y los derrotados esconderán su cabeza o simplemente estarán rabiando. Una edición donde ha habido momentos de todo tipo, sobre todo discusiones pero también momentos que se quedarán grabados, momentos que merece la pena ser recordados y que serán mil veces parodiados y causarán la risa de cualquier persona. Una edición que ha perdido a los concursantes más protagonistas de la edición liderada por una Bárbara cuyo abandono produjo tanto daño. Pero no he venido a hablar de Gran Hermano, y lo siento si parece que lo estaba pretendiendo. Ya habrá tiempo para hablar de Gran Hermano. No creo que hoy sea el momento de centrarme en un programa televisivo. Pero, eh, arriba Meritxell.

Habláis de prejuicios con tanta ligereza que me asusta. Habláis como si estuvierais por encima del mundo para decidir lo que está bien y lo que está mal. Y creo que ese es vuestro problema, que tenéis esa obsesión por controlar el mundo, por controlar todas las vidas que ni siquiera sabéis cual es la vuestra. Gran Hermano significa ser inculto, es algo lógico. Si ves Gran Hermano es que no has cogido un libro en tu vida o es que no sabes ortografía. Es verdad que hay algunos concursantes incultos, pero no todos, es lo primero que quiero deciros. Hay gente bien preparada y hay gente con un grado de conocimiento aceptable. Otra cosa, ya sea un Gran Hermano o un show preparado, es un experimento social que te puede servir para aprender sobre la vida, sobre las diferentes situaciones que se te pueden dar, puedes aprender que no está bien y que no está bien pero sobre todo, es un show de entretenimiento. Pretende entretener y lo consigue. Al fin y al cabo no sólo podemos consentir que la vida se base en cosas serias, no podemos catalogar a los espectadores según el programa, no podemos definir el coeficiente intelectual de un espectador que ve Gran Hermano porque es probable que te encuentres con miles de personas que ven el Telediario pero que no saben lo que hablan, porque hay personas que ven los informativos pero no saben analizarlo. Me parece absurdo, me parece tan absurdo que se lleven años haciendo esta clase de prejuicios. Te puede gustar o no este programa pero no faltes al respeto a los que les guste, porque si les gusta es por algo, y una razón no es que sean tontos. Esa razón está demasiado comprada y agotada. QUE SI LOS CONCURSANTES DE GRAN HERMANO NO SABEN HISTORIA O NO SABEN ORTOGRAFÍA, NO SÓLO ES CULPA DE ELLOS, TAMBIÉN ES CULPA DE LA EDUCACIÓN QUE RECIBEN. Porque quizás el problema es la educación que recibimos, que nos torturan, que nos enseñan a poner etiquetas y no a respetar, quizás el problema es que nos enseñan a estudiar pero NO a aprender y luego intentan maquillar la situación. Sólo digo que Gran Hermano no es sólo un programa de tontos, tiene su parte gris y su parte buena, pero al fin y al cabo gracias a este programa hemos visto el prototipo de españoles que nos podemos encontrar.
Ahora me voy a centrar en el tema. Los PREJUICIOS, me da pena que a día de hoy sigan los prejuicios. Que creemos robots con diferentes etiquetas según sus gustos y su personalidad. Me da pena, la verdad. Porque.... hablamos de libertad pero diariamente nos encontramos con situaciones que demuestran lo contrario. QUE MÁS DA LOS PROGRAMAS QUE VEAN LAS PERSONAS, SON SUS GUSTOS, ES LO QUÉ QUIERE SER Y NO TIENES DERECHO A JUZGARLE. SI LE GUSTA LAS PELÍCULAS DE CIENCIA FICCIÓN LE GUSTARÁN PORQUE QUIZÁ SE AISLEN DE ESTE MUNDO DE MIERDA POR UN RATO.
Me cansa los prejuicios. Últimamente he reflexionado mucho con el tema de los tatuajes, yo me quiero hacer no y en cuanto pueda lo haré y también un piercing en la tripa. Son cosas que he pensado desde hace bastante tiempo. Creo que el tema del tatuaje es uno de los temas que tienen más prejuicios en esta sociedad de mierda. Y lo entiendo, a mí me costó pero actualmente entiendo que son los tatuajes. Los tatuajes son arte, si sabes hacer tatuajes eres un artista sin duda. Pero habló de tatuajes de verdad, de esos que valen una pasta. Eso es arte, eso no lo puede hacer cualquiera, y no sé por qué esta tan infravalorado. Y tampoco llegó a entender porque se crean tantos modelos con los tatuajes, poco a poco se está normalizando y me alegra, porque llevar tatuajes debería de ser algo normal. Claro que no puedes tatuarte un símblo nazi, pero lo que no entiendo es el problema que hay en tatuarte un dibujo o un nombre de alguna persona especial. No entiendo porque cuando vemos tatuajes nos echamos para atrás o simplemente les tachamos de "peligrosos". De verdad, no lo comprendo. Los tatuajes es cómo cuando escribo, es una forma de expresar los sentimientos, de definir lo que eres. Los piercings es otra manera de crear belleza y mientras se cree belleza y no se haga daño a nadie no debería de verse como algo negativo. Lo negativo son muchas cosas que se van tapando. Lo negativo es ver como a los 12 años se producen comas etílicos y lo seguimos permitiendo, cómo seguimos fomentando el alcohol en edades tan temprana y cómo seguimos dando lecciones sobre la moral cuando en vez de ayudar sólo criticamos. Porque nos centramos en los tatuajes cuando los tatuajes es la cosa menos peligrosa que existe siempre que se tiene la precaución de hacerse los tatuajes de una manera segura. No lo entiendo, ese prejuicio nunca lo entenderé y mira que lo he pensado.
Porque al fin y al cabo, todos tenemos a decidir nuestros gustos y también está claro que sin pretenderlo todos tenemos algo que preferimos llevar en secreto, algún día podré gritarlo a los cuatro vientos. Porque os aseguro que los prejuicios no te permiten conocer de verdad a nadie, y que mi vida se ha basado en prejuicios. Un día golpeé a los prejuicios y los llevé lejos, porque me estaban haciendo daño, así empecé a conocer personas que de otra manera no hubiese conocido. La manera de conseguir ser feliz es dejar de pensar todo, de dar vueltas y de buscar una crítica a todo. Porque lo que suele pasar es que criticamos lo que predicamos. Al final, todos acabamos enganchados en diferentes cosas aunque tengan diferente color o diferente nombre, pero todo es lo mismo. Y nadie debería de ser capaz de decir qué está bien y qué está mal. Si te gusta la política, vívela pero no critiques a aquellas personas que no les guste porque cada uno ha nacido para estar en un camino. Pero si te gusta la política nunca seas soberbio, porque que te guste la política no signifique que tengas más conocimiento, o que vayas a hacer un superhéroe. Cuanto menos te crees las cosas, más facilidad se tiene para conseguir el éxito y cuanto mas sepas respetar más admiración conseguirás por parte de los demás. Gran Hermano es un programa, puedes participar en él o no, puedes decidir verlo o no verlo pero no vengas y critiques aquellos que les guste. Primero mirate a ti mismo y luego empieza a hablar. Yo viví mucho tiempo criticando a aquellos que veian myhyv y me equivoqué, en criticar digo porque a mi también se me puede criticar que me guste el fútbol, que me guste gran hermano o tal. He aprendido a respetar aunque algo no me guste y he aprendido a opinar sin dañar. Porque se puede opinar sin hacer daño, tan fácil como decir, "no me gusta porque pienso esto y esto pero si lo veis está bien". Es tan sencillo pero parece que queráis siempre estar por encima de todos y siempre tener la razón. Me refiero a todos en general. Todos elegimos pertenecer un mundo. Al final siempre pienso que Gran Hermano es como la sociedad en la que vivimos, representa las relaciones que tenemos y representa a muchas personas que viven pendientes de los demás y que crean su propio teatro para conseguir "Ganar", para conseguir el centro de atención. Como en Gran Hermano cada uno tiene su estrategia para ganar, mi estrategia es simple, vive y deja de vivir, y si no dejas de vivir no te quejes si luego sufres lo mismo. Porque sino te llamarán hipócrita. No hablemos de moralidad, no hablemos tanto sobre quien es mejor que otro, al fin y al cabo eso sólo crea comparaciones absurdas os lo aseguro.
Gracias por todos aquellos que lo leen y me entienden. Gracias. Un besi.

martes, 20 de diciembre de 2016

Hasta el final.

Hola, bueno, antes de centrarme en el tema de hoy, quería escribir varios apuntes. Primero, el atentado que ocurrió ayer en Alemania y la muerte del embajador de Rusia en Turquía debería de hacernos reflexionar varias cosas, pero sobre todo nos debería de consternar aunque sea un poco. No sólo por el hecho en sí sino en todo lo que conlleva. Son asuntos turbios, no son fruto de la casualidad, son muertes bien planificadas. Y cuanto más tarde el mundo en encontrar la solución más muertes van a ocurrir, todos los que han muerto eran personas normales, dispuestas a celebrar la navidad con su familia y que de repente han visto sus sueños truncados por otras personas. No lo olvidemos, por eso merece la pena nombrarlos y recomendar que os informéis de esa triste noticia.
Mañana escribiré una entrada sobre Gran Hermano, y sobre los prejuicios, una entrada antes de la final de gran hermano. No necesitas ser fan para leerla, porque no sólo hablaré del programa en sí, sino todo lo que me ha conllevado en mi vida Gran Hermano y como los prejuicios por ver este tipo de programas o por actuar de cierta manera nos condiciona de tal manera que hacemos lo que dicta la sociedad en vez de hacer lo que queremos, pero eso lo haré mañana. Lo que quiero decir es que mañana por ver en el título Gran Hermano no seais tan mediocres de no leerlo.
Bueno, empiezo. No tengo el ego creído, que conste. Me da igual que me lean cincuenta personas que dos, la verdad. Mientras que lo lea las personas que me importa me conformo. Además si leo es para aclarar las ideas en cierta manera. Ya que estamos en Navidad y presumimos de esa alma navideña, voy a hablar de la amistad. Y voy a intentar que no sea el puro discurso de que los amigos tienen que estar siempre, porque ese discurso ya está muy pillado y ni siquiera creo en él. Mi entrada se denomina "Hasta el final", es una frase que en gran hermano lo han utilizado las concursantes Adara y Bárbara, como una forma de demostrar su amistad, o de mostrar su alianza en el concurso, que cada uno lo interprete a su manera pero hasta el final es una frase que se ha utilizado desde siempre y con varios contextos. Yo la utilizo porque en el amor esta frase es un imposible y en la amistad es casi imposible pero hay una pizca de esperanza.
La amistad no es como esas camisetas lisas de colores que puedes encontrar en cualquier tienda, sinceramente las camisetas listas de colores me recuerdan a la mayoría de personas que nos rodean cada día. Esas personas a las que saludas, de las que te despides e incluso haces algún comentario gracioso y bueno, sin olvidarnos de esa foto para subirla a Instagram pero es como que no te aportan nada especial en tu vida, son como clones, sí, tienen diferente personalidad, diferente envoltorio pero ya está, no te van a repercutir en tu vida y es probable que con el tiempo olvides su nombre. Los populares suelen estar rodeados por todas esas personas, antes tenía envidia por no ser popular, por no conseguir tantas personas como ellos pero luego pienso, es que las personas no son trofeos que se deben de conseguir. Quizá es mi error, que desde siempre he querido coleccionar personas como si fueran cromos. He conocido muchas personas, es decir, en mi vida podría hacer una alta lista de personas a las que me he ido cruzando pero si tacho a todas las que han acabado yéndose o simplemente muriendo en el olvido, me quedaría una o dos como máximo. Son personas de transición. Son personas que no te aportan nada. Y si pretendes vivir de ellas, vas a acabar mal, porque esas personas no te conocen, esas personas no corren a ayudarte pero no es culpa suya porque probablemente tú tampoco lo hagas si fueras al revés. Simplemente son personas que pasan por tu vida, quizá te dejen huella pero siempre terminan yéndose en busca de otro lugar. Mi vida siempre se ha basado en esas personas, y en su momento sufrí por su marcha pero hoy es como que ni me acuerdo de ellas ni me dan ganas de hablarlas para saber qué tal están. Yo no soy experta en la amistad,porque no he disfrutado de ella. No me considero antipática, simplemente hay ocasiones en las que no encuentras esas personas de apellido necesidad. Porque al fin y al cabo la amistad siempre termina siendo necesidad y si no lo necesitas, ahí quizás está el problema. No sé que es la amistad, he vivido en un mundo de arco iris, pensando que los para siempre son de verdad, que tus mejores amigos de pequeños son eternos cuando son simple metáforas. Las personas cambian, las personas cuando son de pequeños no tienen pensamientos sobre el mundo, luego crecen y empiezan a tener inquietudes, y es ahí cuando el cuento de los para siempre dejan de tener sentido. No voy a hablar de mi infancia demasiado, he tenido bastantes amigos, lo que pasa es que hoy lo veo de otra manera, valoro los buenos momentos pero si soy sincera no me he llevado personas con las que recordar mi infancia. No es la amistad que soñaba o que presumía a mi madre a los 5 años. Está claro, sí que he tenido suerte porque tengo una vecina mía, amiga mía que a día de hoy es más especial que nunca. Pero quiero decir que yo tenía un plan, con diversos nombres y ese plan se ha resquebrajado. Y lo que más me arrepiento es de haber esperado cosas de personas y de decepcionarme tantas veces sin haber aprendido nada.
La verdad es que aunque las personas no se hayan quedado en mi vida si que valoro el tiempo que he pasado con ellas, porque sé que fueron buenos momentos, me da pena. Antes me rallaba más, pensar que al año que viene esa persona acabará yéndose de mi vida y que esa amistad no habrá valido la pena.Pensaba demasiado en el futuro, porque valoraba tanto la amistad, pero me valoraba tan poco a mí misma y creo que en cierta manera eso sigue presente y es algo difícil de desprenderse, ese miedo de perderlo. Ese miedo es el que me ha hecho perder amistades sin duda, esa inseguridad, esas prisas por hacer todo, por agarrarse a las cosas es le que me hizo dejar de disfrutar de esas personas y empezar a pasarlo tan mal hasta que un día el final llegó. Pero hay una lección que sí creo que he aprendido durante estos últimos cuatro años es que la vida es imrpevisible, y que cuando tienes una persona que te hace sacar tu mejor versión, que te hace sonreír y a la que quieres, lo que tienes que hacer es disfrutar de cada rato que pases con ella, y no pensar en el final porque el final acaba llegando. Es curioso porque cada año conozco a varias personas que pienso que van a durar años a mi lado, y al final de ese año siempre acaban perdiéndose pero no por mal entendidos o por peleas, porque simplemente la vida hace que las personas se alejen porque ya no están en el mismo lugar o simplemente ya no se ven tanto. Sí, mi vida se ha basado en personas muy buenas pero que siempre han acabado en el olvido de forma mutua, tanto por la suya como por mi parte. Quizás por pereza o por desgaste. No lo sé, no sé si eso era una amistad de verdad. Lo más probable es que no pero me he acostumbrado a ese tipo de amistades.
Otro complejo que tengo en relación con la amistad son las personas. Voy a ser clara, hablo del tipo de amistades que conoces en el colegio, que crees que son amistades de verdad y quedas una vez fuera del colegio, te ilusionas, te sientes bien contigo misma pero ya no vuelves a quedar con esa persona pero en el colegio todo sigue igual de bien. Y no lo entiendes, y empiezas a crearte muchos líos acerca, ¿y si el problema es que fuera soy una persona aburrida? Eso puede pasar, cuando eres tímida, acomplejada y cuando no tienes ni idea de la amistad esas situaciones se repiten. Quizá la culpable también sea yo, porque también podía haber insistido en quedar pero yo necesito un empujón, necesito más confianza y yo nunca doy el primer paso, son problemas míos, pero puede pasarle a mucha gente. Y es mi mayor miedo en relación a la amistad, tengo miedo de que todos los amigos que tengan sólo existan porque los vea todos los días en un lugar, tengo miedo de que la amistad n osea mutua, de que yo esperé que las personas quieran verme, quieran mi presencia pero no es real y sea yo la culpable de ilusionarme. Sí, yo con las amistades me ilusionó.
Es que pienso que yo sé alejar a las amistades, porque acabo haciendo algo sumamente extraño y eso les acaba alejando. Yo sé que soy inmadura en muchas ocasiones y lo admito pero no sé, espero más de la vida, sinceramente. No quiero parecer soberbia ni que me estoy haciendo la víctima porque sé admitir que también la primera culpable he sido YO. Además, todo ha cambiado este año.
Este año es de transición, empiezo a sentirme valorada. Y todavía me cuesta asimilarlo... Este año me he ido alejando de diversas personas, porque sentía que esas personas no me hacían sacar la personalidad que quería tener y me sentía el segundo plato. A veces las amistades también se basan en tener química, y cuando te falta química y estás en un grupo donde la química sobresale quieres huir y volver a buscar tu sitio. Y en cierta manera es lo que hice. Me fui de mi colegio, tengo personas importantes pero tampoco personas que sean imprescindibles, a las que necesite ver diariamente, a veces pensaba que sí pero con el tiempo me he dado cuenta de que no. Quizá sea triste, la realidad sigo. Me metí en el Palas Atenea, un instituto totalmente nuevo. Y estaba tan ilusionada como cuando compran a un niño un juguete nuevo. Pensé que iba a ser mi oportunidad, que me iba a comer el mundo. Y el primer día lo que me comí fue el suelo, estaba sola ante un montón de personas y me sentí descolocada, ese día lloré muchísimo porque no veia a nadie que encajase con mi forma de ser. Me sentía rara, me sentía incluso marginada. Y ahora lo pienso y creo que nadie de mi clase se parece en mí, yo soy complicada así que es difícil ser como yo. Pero poco a poco, fue como que empezar de cero también significaba que nadie te conocía. Y entonces noté como la gente empezó a tratarme bien, me empezaba sonreír y empezaba a intentar que me adaptase lo más rápidamente posible. Sí, no fue un proceso fácil y no sé como lo hice, como fui cogiendo confianza, no voy a entrar en detalles pero sé que las personas se acercaron a mí porque me veian sola, con el tiempo agradezco esa oportunidad. He perdido amistades desde que empecé en el Palas, quizá haya sido mejor, porque así he visto a que personas quiero a mi lado, dicen que cuando se va una persona llegan varias y en este caso fue así y sinceramente antes lloraba por eso, pero es que ahora me siento feliz de que las cosas hayan ocurrido de esta manera.
Este año también ha sido el año en el que me he creado un grupo con los de mi piscina, sí, antes me juntaba con algunos pero este año se han ido añadiendo más y más personas importantes a mi lado. No he hablado apenas de ese grupo, algún día crearé una entrada sobre su importancia, lo único que diré es que ese grupo es lo más eterno que tengo en mi vida, ese grupo es como el clavo al que siempre me agarró para no quemarme, porque es como que sé que con ellos la soledad nunca va a peligrar en mi vida. Y sé que ellos son imprescindibles y que sin ellos probablemente estaría perdida. Con ellos fue más fácil ser yo misma, porque a algunos les conozco desde que nacieron, y no sé, pasas más tiempo, los ves todos los veranos y te tienes que relacionar como sea y los padres se conocen. Sí, las direcciones eran las correctas. Ellos me han ayudado mucho, en muchas cosas, me han ayudado a ir encontrándome a mí misma, ellos han sido los pañuelos donde he derramado la rabia que he sentido esos años en el colegio donde he sufrido. Ellos han sido como una distracción y como una utopía. Antes sólo nos veíamos en verano pero ahora quedamos todos los fines de semana y son como la alegría de mi vida. Porque ahora, por lo menos no me tengo que quedar en casa pensando en el verano, ya que los tengo cerca. Me alegró de que las cosas hayan salido, ha sido como un regalo anticipado, antes del Palas.
Siguiendo por el Palas, y hablo de la amistad con mi experiencia porque creo que os puede servir para entender que es la amistad de verdad. Los del Palas, mis amigos por lo menos, son personas a las que he ido conociendo de forma progresiva. Al principio me dejé llevar por los prejuicios, creía que eran diferentes, creía que me querían usar como juguetes y pensaba que se reían de mí. Sí, me equivoqué pero llevaba un montón de prejuicios en la espalda y tenía miedo, porque nunca entenderé cómo podían comportarse tan bien conmigo. Poco a poco ellos me empujaban a que hablase más, hasta que exploté y empecé a hablar sobre mis miedos, sobre mi pasado. Ellos estuvieron ahí atentos y me dieron mucha caña para que empezase a luchar. Ellos son las personas que más han sacado de mí, han sacado muchos aspectos que creía que no existían. EN tres meses han pasado tantas cosas que se quedarán en mi corazón y en la de ellos, porque en un mes pasamos de apenas a hablar a hablar siempre. De vernos sólo en clase, a vernos en el recreo, a estar casi todo el tiempo juntos. Ellos hicieron que arriesgara porque yo normalmente me suelo esconder pero sentía que ellos eran como esa oportunidad que necesitaba para ser feliz. Y por una vez busqué mi felicidad, me arriesgué. Y decidí pasar más tiempo con ellos y dejar atrás personas que me habían despreciado y dejado como segundo plato. Para mí pasar tiempo con ellos era un regalo, me sentía tan bien y al principio envidiaba esa amistad que tenían, les envidiaba porque nunca pensé que pudiese formar parte de aquello. Sí, es una película genial porque la estoy exagerando aunque para mí todo sucedió así. Esa es la amistad de la que predicó, la que digo que todos necesitamos. Ellos están locos y yo también, ellos me sacan de quicio pero yo les sacó más de quicio. Ellos me aguantan. Y poco a poco la confianza ha ido diluyendo, nos vamos conociendo pero ellos me han hecho sentir normal. Ellos ya tenían su grupo formado, eso a veces me impone, porque a veces siento que soy una intrusa pero no por ellos, simplemente por puro miedo. Pero ellos me hacen sentir tan bien. Entiendo que sean amigos, porque se hacen mejores los unos a los otros, se hacen reír... Ellos me fueron presentando a personas, y yo me quedaba alucinando de lo bien que me trataban y esa sensación es mágica. La amistad es eso, ellos me han apoyado en mis momentos duros, han celebrado conmigo los buenos y han contado conmigo en sus planes. Contar para sus planes es algo que no terminó de creer, pero cada vez que estoy con ellos, ellos hacen que sienta que me voy a comer el mundo, ellos me hacen mejor, con ellos actúo tal y como soy y con ellos no hago cosas de las que me arrepiento. Ellos son geniales porque ellos han sacado de mí, mi cáracter, han sacado muchos apodos, muchos momentos divertidos que recordaremos por vida, ellos están creando una historia. Como decía antes, hay personas transistorias pero ellas han dejado huella y no sé cuando es la caducidad de mi amistad, antes en octubre me obsesioné en ello y por eso no saqué mi mejor versión pero en cuanto dejé de pensarlo, en los miedos y en los finales y empecé a ir día a día disfrutando y viviendo cada momento es cuando ellos me han conocido más. Quiero seguir estando con ellos. Hubo un momento en que creí que les perdía y ese momento fue como un puñetazo en el estómago pero si tengo que perder el orgullo para no perderles lo haré. Aunque con ellos cada día me pelée grito tras grito. Es que leo todo lo que estoy escribiendo y en verdad esa es la definición de lo que es la amistad pura. Lo que tanto deseaba. Personas con las que discutir pero luego perdonarse, personas por las que dar la cara, personas por las que vivir momentos únicos y hacer tonterías que nadie entienda. Por fin estoy en el mundo que necesitaba. Y termino el año con ellos en el mejor momento y me siento tan completa, porque eso es la amistad. Ellos son completamente distintos a mí, sin duda y eso ha sido un motivo de temor porque eso muchas veces nos ha separado pero me he dado cuenta de que la amistad también se basa en ser diferentes. Las diferencias son las cosas que hacen que todo consiga tener más brillo, antes las diferencias nos hacian daño, ahora las diferencias nos hacen valorar más las personas. Quiero estar en las buenas y en las malas, no quiero ser esa intrusa, quiero ser una más aunque suene absurdo .Aunque estos meses hayan sido absurdos sé que esto nunca lo había sentido, ese tipo de bienestar que nunca me voy a acostumbrar, la amistad no es monotonía, la amistad no te puede aburrir. A mí ha habido a veces que me ha aburrido pero es que con ellos eso no sucede.
Otra cosa curiosa, este año he hecho muchos amigos del sexo masculino. Algo que creía imposible, nunca había sentido tanta compenetración con los chicos, yo quería tenerla pero nunca me han llegado personas. Y puedo decir que todos esos chicos son especiales, no son como los demás y me han hecho mucho bien en la vida. Son buenos, de un corazón enorme, siempre se preocupan por mí y se cuidan, siempre están y me siento tan cómoda... No creía que existiesen personas que pudiesen preocuparse tanto por mí y cuidarme a pesar de que a veces sea capaz de ser la persona más insoportable del mundo.
La amistad es eso, si escribo con mi historia es porque creo que en esta sociedad se necesitan pruebas para creer en todo, esta es la prueba de que se puede creer en la amistad, de que todo lo bueno llega pero tarda. Que la amistad no es un cuento, porque la amistad puede acabar en cualquier momento pero la clave de la amistad es valorarla al 100 por ciento, encontrar a esas personas imprescindibles y no dejarlas escapar, porque el amor puede dejar de existir pero la amistad puede ser eterna, aunque a veces fisicamente se acabe esfumendo.
Un saludo a todos, y a todas personas que leen mi blog, Espero que os haya gustado, no sé si está bien, lo que sé es que lo he dicho con el corazón.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Antes de que se acabe este año.

A veces pienso que la vida es absurda, y otras pienso que somos los seres humanos los que provocamos que sea absurda. Al fin y al cabo los seres humanos somos los responsables de la mayor parte de los desastres que nos ocurren, pero además somos los que complicamos la vida, los que creamos los conflictos y los intereses.
Me llamo Vera García, hacia mucho tiempo que no escribía, podría decir que por falta de tiempo pero sería una mera excusa, me falta compromiso, lo admito, me falta capacidad de planear algo y seguir hasta el final, siempre me acabo cansando. 
Así que no sé cuanto va a durar este blog, lo que sí prometo es intentar dar lo mejor de mí. Y voy a escribir sobre este año, porque este año está siendo un año emocionante, he conocido a muchas personas, y de alguna manera todas han dejado huella en mi vida. He cometido errores, más de los que pretendía cometer, empecé el año con meras promesas como que ya no iba a volver a tropezarme en la misma piedra pero aquí estoy, llena de heridas por la misma caída. Porque quizás lo malo de las personas es que aprendemos a base de golpes y eso no quiere decir que nos levantemos, porque somos tan tontos que necesitamos acordarnos de esas heridas para seguir viviendo. Supongo que tenemos memoria pez, o a veces llevamos una venda y queremos pensar que somos perfectos aunque eso no sea el reflejo de la realidad.
Este año me he graduado, en cuarto de la ESO, dije adiós a una etapa llena de curvas, no ha sido una etapa fácil pero sí ha sido importante, he dicho adiós sin saber que me iba a deparar el camino y el camino me ha deparado a nuevas direcciones y lo mejor de todo es esa sensación de que has estado años perdida y de que por fin empiezas a encontrar ese lugar que necesitas, esas personas que añorabas aunque no existiesen. No soy perfecta, soy un completo desastre, la gente puede decir que use una brújula para no perderme pero ni siquiera sé usar una brújula. Me guió a ciegas y soy muy impulsiva, sobre todo eso. Vivan las personas que se llevan por impulsos porque sabrán lo que es sufrir, sufrir por no pensar en lo que haces. Soy impulsiva y es algo que no puedo evitar, en cada momento actúo con el corazón, pero actuar con el corazón no significa hacer lo correcto, porque actuar con el corazón también significa hacer daño. Porque soy así, soy de esas personas que saben hacer daño, tienen un arte en eso, saben hacer daño aunque no quieran porque lo peor es que lo hacen y luego se arrepienten. También soy de esas personas que saben tocar la patata de los demás, de esas personas que de buenas se pasan de tontas pero también saben pasarse de malas.
Soy borde por naturaleza, sobre todo con las personas a las que más quiero. Incoherente, pero se me da bien hacer daño a las personas que me cuidan y también se me da bien cuidar a aquellas personas que sólo buscan hacerme daño. Quizás es una lección que me queda pendiente desde hace muchos años y sé que debería de aprobarla.
2017 no te voy a pedir deseos todavía, porque faltan dos semanas, y en dos semanas puede que mis deseos ya no valgan nada, quien sabe. La vida es muy imprevisible, no des nada por seguro, ni las personas, bueno, sobre todo las personas. Y si quieres tener algo seguro, no lo dejes ir, pase lo que pase, aunque tengas que correr, aunque tengas que arrastrarte, siempre deja el orgullo a un lado por aquello que te hace feliz. Y sobre todo no dejes que nadie te impida chocarte contra la farola, porque es la única manera de darse cuenta de varias cosas, de las personas que van a estar para curarte las heridas y de las personas que no han estado para evitar el choque o incluso te han empujado. El aprendizaje es algo diario, y no sé me da bien, no me gusta dar lecciones de nada porque yo no aprendo. Y nunca aprenderé, lo más probable. Yo vivo equivocándome, mi vida no es perfecta y yo no soy un cúmulo de cualidades pero he aprendido a aceptar que mi vida siempre da vueltas. Pero que siempre hay que buscar mejorar, porque puedes perder a varias a personas pero sabes, siempre te van a quedar personas en un futuro a las que puedes retener. 
No os rindáis, por las notas. Quiero decir, que las notas es como la vida, a veces te van a dar golpes injustos, porque a veces nos esforzamos muchísimo, no dormimos, no comemos, damos todo por conseguir algo y la vida no nos devuelve el favor y tenemos la costumbre de creer que el mundo está en contra de nosotros pero os voy a decir una cosa, todo se supera, la mejor escuela es errar. Porque puedes suspender un examen que siempre habrá otra oportunidad para resarcirse. Y la cuestión es no tirar la pistola, sino seguir disparando, quizás la clave está en aislarse de los malos pensamientos y de las dudas, y de intentar cerrar los ojos, empezar de cero, dar todo, pero dar todo y si eso no es suficiente, dar el doble hasta conseguirlo. Al fin y al cabo es la mejor lección, la lección de logaritmos no es lo que te va a hacer mejor, lo que te va a hacer mejor es superarse a uno mismo, dejar atrás los miedos porque el dolor es lo que nos rehabilita. Y esto acaba de empezar, quedan tantos meses que tirar la toalla no sirve de nada, y os lo digo, el tiempo siempre es lo que nos ayuda a demostrar los hechos. Que puedes lamentarte pero no puedes rendirte, porque siempre habrá personas dispuestas a hacerte el camino más llevadero. Y siempre habrá decepciones, pero bueno. Siempre digo que en Navidad hay que intentar aislarse de los malos pensamientos y disfrutar de todas esas personas que hacen que nuestra vida cobre sentido.
Y lo digo por experiencia, porque este año he estado acompañada, muy acompañada. Mi vida es una película, tenían razón. Me gusta dramatizar y me gusta exagerar las cosas pero esa es la gracia de mi vida, vivir todo de forma intensa, darlo todo porque lo que se quiere. Porque todo tiene solución, porque de cada examen voy a montar una película y no todas las películas podrán terminar bien pero lucharé por conseguirlo y puede que llore, y puede que esté semanas deprimidas, y puede que me encierre en mi mal humor pero sé que habrá un momento, porque mi vida se basa en eso, siempre habrá un momento en el que todo se aclarará, y dejaré de actuar como si la vida me estuviese destruyendo y siempre habrá un momento en el que todo empieza a fluir.
Es como las personas, puedes conocer a un millón de personas que te hagan daño pero es que con una sila persona que te quiera de verdad ya empezarás a conocer a las demás porque TODO viene y TODO se va, porque es la crueldad de la vida, que todo acaba yéndose, todo se acaba rompiendo pero habrá que intentar arreglar los rotos y si no se puede tirarlos pero teniendo un buen recuerdo. No dejar que la vida nos aplaste los sueños, no dejar que NADIE nos intimide. Porque tenemos un futuro por delante, y puede que no haya dinero, y puede que haya mucho dolor pero siempre hay un agujero que siempre lleva la esperanza en su nombre. Os lo garantizo, os lo garantizo. Porque la música va a ser nuestro mejor amigo en esos momentos complicados, pero la vida es rápida para lo bueno y para lo malo. Todo acaba olvidándose, todo el dolor, en serio, sólo que a veces creemos que el dolor es eterno y no sabemos ver lo bueno que nos acompaña, pero quizás la clave está en dejar de ser masoquista y eso se aprende con experiencia, no se aprende con nada más. Sólo quiero que veais que mi vida es un cúmulo de erratas en mi cuaderno particular, que todo no es fácil, que llorar siempre es una manera de expulsar aquello que nos está ahogando, hay que aprender a ver y aprovechar las oportunidades que vienen, que todo termina, que llega un momento en el que se encuentra la salida y la entrada a algo nuevo. 
Este 2017 me voy a llevar a unas personas geniales, y eso que he perdido a otras, pero la verdad es que es hora de intentar ver lo nuevo, de ser agradecido y de no abandonar esas cosas por las que vivimos diariamente, los pequeños gestos crean magia y son los que eliminan la monotonía de una vida donde nos quejamos más que soñamos. Dejad de quejaros de Navidad e intentad contagiaros de la magia. Puede que la Navidad sea marketing, pero también la Navidad es capaz de crear cosas por pura inercia, quizá por casualidad, pero la Navidad hace que todo sea más intenso. 
Esta es la primera parte de mi película, de este blog que espero continuar. 

viernes, 14 de octubre de 2016

Emociones.

Son muchas las emociones que llevo dentro, ha sido un mes bastante intenso porque he hecho cosas nuevas y he conocido a personas nuevas y en realidad me siento bien conmigo, porque a pesar de las cosas malas que hayan podido suceder siempre las buenas ha ido aplastándolas.
A veces pienso que hago las cosas más complicadas cuando son más sencillas, porque probablemente si dejase de pensar tanto disfrutaría de lo que tengo a mí alrededor, aunque a veces ser impulsa no es el mejor adjetivo que te pueden decir. Y la verdad es que este mes me ha servido para darme cuenta de que hay etapas que terminan para empezar a otras y mirar al pasado no sirve de nada, al contrario, el pasado sólo atormenta y sólo hace daño, un daño innecesario. Sé que ante la duda siempre hay que arriesgar aunque la ostia que al final te lleves te haga cicatriz pero al fin y al cabo si no lo haces, no sabrás que hubiera pasado y no hay peor cosa que vivir con la incertidumbre.
Sé que las cosas pueden ir mejor, que siempre se puede llenar más el vaso, aunque sé que a veces el vaso se puede romper y su contenido vaciar, yo prefiero seguir llenándolo, porque al final la vida son recuerdos y prefiero quedarme con los positivos aunque en el futuro no sirvan de nada, pero los recuerdos lo bueno es que aunque intentes borrarlos nunca se van a esfumar porque siempre se quedarán en el corazón.
Soy afortunada de conocer personas nuevas que se han acoplado tan bien a mi vida como si su hueco ya estuviese preparado. Ay Aitor, sabes que cuando digo esta frase sobre todo me refiero a ti porque sin duda he tenido a pocos amigos de tú, me refiero a ser tan especial, a ser tan tú aunque seas popular y podrías haber sido amigo de muchas otras personas, me elegiste a mí y me has cambiado la vida, a mejor sin duda. Me rallo mucho, supongo pero viene así, es el pack completo.
He conocido a más personas, que me han ayudado a ser yo, a poder desahogarme, a compartir mis dudas, y personas que han visto mi parte más intensa, esa parte que llora, ríe y se cabrea a la vez pero a pesar de eso lo han aceptado. Y siguen aceptando mi locura, porque sí mi locura es capaz de sacar sonrisas lo haré mil veces porque la única manera de multiplicar la felicidad es dividirla y quizá la tristeza sólo sea un obstáculo, y que cunado las cosas pasan no hay que verlas cinco veces, simplemente hay que seguir el rumbo de la vida, y tener auto-crítica pero sin machacarse porque todo tiene un fin.
En este mes he podido conseguir más seguridad, he tenido que escucharlo de muchas personas hasta que he conseguido darme cuenta de que mi mejor versión puede hacer que muchas personas me quieran conocer, quizás es que por culpa de mis miedos nunca he sido quien quería ser, he sido una versión anticuada de mí misma, y mi mejor versión está llena de locuras y de errores, eso sobre todo pero también de muchas risas, de que te miren con esa sonrisa tierna y de que te cuiden y esa sensación de que para la gente eres importante es la mejor sensación del mundo.
Porque nunca he pensado en que podía serlo, siempre me he considerado un muñeco al que controlan cómo quieren y me he dado cuenta de que valgo más y que puedo cumplir muchos sueños. Y que me puedo enamorar, que la gente no tiene ningún derecho a juzgarme y que puedo hablar de lo que sea porque nadie me puede contradecir y que puedo vivir, en resumen, porque nadie tiene los zapatos con los que yo ando.
Y sigo cometiendo errores pero el ser humano es así de tonto, no aprende y tiene que cometer errores cómo manera de conseguir darse cuenta de qué o rectifica o pierde a las personas. Y yo no controló lo que siento o lo que hago en muchas ocasiones pero estoy a tiempo de tomar el camino que quiero, porque ahora mismo yo soy la que decide qué quiere y debo de olvidarme de lo malo y simplemente tener ilusión, esperanza y ganas de vivir cada día como si fuera el último porque todo acaba llegando, hay cosas inevitables que acaban sucediendo por inercia aunque tarden porque a veces las mejores cosas tardan mucho en llegar.
Muchas gracias a todos los que han vivido este mes, es cómo si empezara otra etapa, quizá más bonita o menos pero quiero aprender de mi pasado y que veais que soy una caja de sorpresas, que haré cosas mal y os decepcionaré pero que lucharé siempre por dar lo mejor de mí. Y que quiero deciros que nunca he sido una persona fácil, soy una persona muy extraña, muy diferente pero quiero que esas diferencias os gusten tanto como a mí me gustan porque por fin este mes he aprendido a quererme y no a ponerme precio porque no lo tengo.
Y seguiré por mi camino, seguiré luchando por quien quiero y seguiré intentando que de cada momento podáis sacar algo positivo de mí, aunque haga mucho el tonto, aunque a veces se me vaya la pinza quiero deciros que esto solo es el principio de una historia que os invito a leer y a escribir junto a mí.