Esta canción era mi canción preferida cuanto tenía 8 años más o menos, cuando era una renacuaja. Me gustaba porque me transmitía un rollo tremendo, me iba al patio cantando la maldita canción y bailando mientras todos mis compañeros me miraban como si estuviera loca. Desde que era pequeña creo que siempre he esperado más cosas, del amor y de la amistad.
Pero me he ilusionado por cosas que a día de hoy me resultan repugnantes, porque a día de hoy sé perfectamente que es la amistad de verdad, porque a día de hoy puedo definir lo que es de manera más verdadera que hace unos años, porque hace unos años yo no tenía amigos, tenía personas que se hacian llamar amigos.
Porque yo era de esas personas que querían comerse el mundo, y quería rellenar su cuaderno con todas las firmas de todas las personas para luego presumir de qué tenía un montón de amigos. Porque en 2013 era esa persona que estaba obsesionada por tener un montón de me gustas en instagram, porque creía que los me gustan podían representar la amistad, porque era de esas personas que nunca se dio cuenta de que amistad no era reírse de una persona ni tampoco era apartarla en todas las ocasiones posibles, porque infravaloraba de tal modo la amistad. Porque me enseñaron de una manera tan fea lo que era la amistad. Y estaba tan obsesionada con esa etiqueta, me quería agarrar a ella aunque tuviese que fingir amistad con personas que no eran ni de lejos amigos pero estaba obsesionada con la amistad.
Porque cada año veia que todos tenían un grupo, estaban integrados por personas que se querían de verdad, y yo no y lo curioso es que a día de hoy tengo claro que ese grupo tan perfecto que parecía, se iba a ir desintegrando poco a poco porque ese grupo estaba tan lleno de veneno que no os lo podéis imaginar.
Y ahora estoy escuchando la canción de cero, de Dani Martín, la música es mi mejor reflejo y esa canción me hace pensar bastante. Todas las lágrimas que he derramado por despedirme de personas, por dejar ir a un pasado que me había dando tantas alegrías hoy es tan ridículo porque sé que despedirme fue lo mejor para poder ver de otra perspectiva que la amistad sí termina, no es una amistad de verdad.
Y me he tenido que llevar decepciones para darme cuenta, porque si quieres a alguien la distancia no importa y alejarse es como tirar la toalla y en la amistad de verdad la toalla no se tira, nunca. Y en la amistad tampoco se hace daño, y si se hace daño hay que saber rectificar. Porque a veces ponemos un candado en esto de la amistad y hasta que no se rompe no nos damos cuenta de las cosas.
Y hablo de que he estado tan preocupada por amistades que al fin y al cabo no eran amistades ya que sólo me estaban dando puñaladas que me he despreocupado por aquellas personas que sí han estado siempre. Porque también os digo otra cosa los años no valen ni una mierda, porque cada año es como una historia diferente, y tienes que cuidar a las personas, da igual que lleves 6 años, la amistad se renueva, la amistad hay que ir cuidándola para que no se ensucie con el polvo. Porque cada año las personas pueden cambiar y ya da igual lo mucho que hayas pasado, bueno puede que no de igual pero con el tiempo todo empieza a romperse.
De lo que más me arrepiento es de no haber sabido alejarme de las "amistades" que me perjudicaban, que he estado demasiado pendiente de personas a las que he querido con locura pero que ellas sólo me querían hacer daño. Y la amistad tampoco es interés, ya he pagado demasiado crédito por muchas personas y creo que ya no estoy sola para seguir con esas amistades, considero que ya puedo liberarlas. Porque lo siento mucho, pero yo ya no soy un juguete, al que podéis utilizar cuando queráis.
Pero bueno, yo siempre he creído que la amistad de verdad siempre te llama a la puerta, a mi me han llamado muchas veces pero siempre con el mismo resultado, con un portazo. Amistades que parecían que se habían confirmado con los años pero que quizá eran más frágiles de lo que te pensaban y no aguantan, porque quien te quiere, te acaba buscando y quien te quiere no te obliga a pedir perdón cuando no has hecho nada, porque quien te quiere, tampoco se va a dejar influenciar por nadie. Porque eso no es amistad, eso es como hasta pura rutina. Y no quiero que nadie sea amigo por rutina, por años, no quiero que nadie sea mi amigo por obligación o por compasión. Porque para eso podéis iros a ayudar a los lugares donde sí son necesarios la compasión.
Pero sabéis este año, que todos me dicen que he cambiado mucho, he cambiado porque de repente he dejado ser ese títere que podía ser utilizado como quisiesen, al que no elegian como preferencia pero que sí elegían cuando no había otra opción y este año se ha acabado porque hace tiempo que sonó un golpe en la puerta y cuando abrí esa puerta no había 10000 personas, sino tres personas. No hay mucha cantidad pero es que esas tres personas valían el triple que todas las personas que me habian acompañado en ese trayecto. Esa amistad era diferente, porque era sincera, porque me trataban como si fuera una igual y claro que soy una igual, porque esa amistad me enseñó y me enseña lo que es sentir emoción cada día, lo que es la risa pero no esa risa hacia mi persona sino una risa contagiosa, una risa alegre, sin prejuicios. Esa amistad sobre todo me enseñó a eliminar prejuicios porque fijate que los amigos que más parecían buenas personas son los que más me han hecho daño, y esas amistades en los que la gente empieza a meter mierda o empiezan a decir si es que tú no pegas con esas personas son las que más funcionan. Porque esa amistad al contrario que todas las que he tenido en mi vida ha sabido aguantar todo, las tormentas, los tsunamis y no se ha ido, no se ha esfumado y esa es la mayor prueba de que esa amistad puede ser para siempre y fijate que no creo en los para siempre, pero cada día estoy convencido de ello porque la felicidad que siento este año no es normal y sé que las personas me envidian o me juzgan pero me da igual.
La amistad es darlo TODO por la otra persona, preocuparte por ella, no hacer que esa persona se sienta aburrida, la amistad es todo menos aburrido, y la amistad no es rendirte a la primera de cambio ni es alejarse cuando las cosas son feas, la amistad es discutir a grito pelado pero a la cara y también la amistad es abrazar a alguien con tanta intensidad que sabes que quieres tener a esa persona a tu lado siempre y no hablo de amor, hablo de amistad. Porque la amistad también es sentirte seguro, sentir que tienes un refugio, la amistad también es sinceridad y es evitar que las personas comentan errores aunque a veces seamos tan cabezotas de tener ese orgullo de no admitirlo. Y me he dado cuenta de que soy muy feliz porque esas personas que tengo hoy al lado me quieren por cómo soy, en todos los aspectos, me quieren fea y me quieren guapa, me quieren cuando me río y cuando me lloro, porque esas personas no creen que soy pesada, al contrario. Me han enseñado que las verdaderas amistades no se agotan, no tienen caducidad. Y no me voy a cansar de ellos, y ellos son como una cadena, que te van añadiendo más personas. Pero como ellos ningunos, aunque también me han hecho conocer personas que me han demostrado tan pocas cosas y sin tener una amistad blinada que pienso que he vivido mucho tiempo en una pesadilla y no en la realidad.
Madre mía, lo que cuesta esta amistad, porque esta amistad no se diferencia tanto de las otras, también ha estado lleno de dudas, de cuestas peligrosas, de "no me importas" aunque todos sabíamos que esa mentira, ah, y la amistad también es perder el norte cuando notas su ausencia, perder el norte completamente y cambiar de cara. Porque esas personas cuando no están me quitan esa máscara alegre, y porque sé que hasta la mayor tragedia la puedo superar si las tengo al lado.
Quizá tenga más amigos, cierto. Seguro. Pero como ellos, ninguno porque ningún otro ha estado dandome la mano todos los días, nadie ha tenido paciencia. Ellos nunca me han fallado pero algunos sí que me han dado la espalda. Para mí la amistad son sorpresas agradables, he sufrido demasiado por desconfiar, porque este año no es mi año amoroso pero si es un año de amistad. Y porque ahora sé la verdadera definición de la amistad y tacho mi pasado como algo que no fue real.
Y que los siempre claro que existen porque esto no lo voy a poder, cada día es una aventura, es un sueño, es algo que creía que inalcanzable porque quizás eso es la amistad, una utopía, una amistad.
Porque quizás con el tiempo pueda hablar de más amistades pero no sé, pienso que prioridad a quien te la da, y para mí lo que estoy viviendo ahora mismo no lo cambiaría por ninguna época, porque la verdad muchas personas había pero pocas que marcasen de verdad.
SIEMPRE.